Vacaciones sin tecnología, vive una experiencia únicaNos vamos de vacaciones! ¡Adiós a Facebook durante una o dos semanas! Esta vez, sáltate las reglas de la vida moderna: tira el GPS por la ventana y ponte retro con estos hábitos nada tecnológicos.

Postales vs. Facebook

El sol resplandece, el mar turquesa se extiende frente a ti y tú tienes una bebida tropical en la mano… Y en la otra tu iPad, con el cual publicas cada segundo fotografías en tu cuenta de Facebook, así como estados que hacen sentir miserables a quienes están encerrados en la oficina. ¿Y si en vez de tu inseparable aparato electrónico llevaras un papel, una pluma y escribieras una postal a quien más extrañas?

Mapas vs. GPS

¿Dónde narices estamos? Ahora que conocemos la navegación por satélite y los GPS, ya no nos perdemos nunca ni nos peleamos con nuestra otra mitad por no haber preguntado en el hotel cómo se va a tal sitio. Pero, ¿qué son unas vacaciones sin este tipo de contratiempos? Apaga el GPS y lánzate a la aventura: visita el casco antiguo de una ciudad armado con un mapa de los de antes y nada más. Ir de excursión a la montaña y encontrar el camino adecuado o salir vivo de un barrio peligroso de noche no debería depender de si tienes o no batería. Si es de noche, guíate por las estrellas. Es romántico y gratis.

Locales vs. Twitter

Los consejos de los habitantes del lugar marcan la diferencia en un viaje: te pueden ahorrar el mal trago de ir a parar a un mercado con vendedores que estafan, o por el contrario, te pueden decir dónde comer como un rey. Así que lo más fácil es caer en la tentación de ir a la fuente de sabiduría que es Twitter. ¿Verdad? ¿Por qué no mejor preguntas a una persona de carne y hueso? Sólo los que viven en un sitio saben de verdad lo que se cuece allí, así que escoge a una persona y pregúntale.

Libros de bolsillo vs. Kindle

Sí, el Kindle no pesa nada, tiene capacidad para cientos de libros, puedes leer 50 sombras de Grey sin que nadie lo sepa, y no se mojará cuando los niños se tiren de bomba en la alberca. Ni incluso el viajero más tradicional puede negar que ahorra un montón de espacio en la maleta. Pero tienes que apagarlo durante el despegue y el aterrizaje y no lo puedes leer cuando da la luz directa del sol. Asimismo, si te roban el bolso mientras estás en el agua o charlas con el camarero, solo habrás perdido una copia de El código Da Vinci. Te puedes comprar otro de repuesto en una tienda de segunda mano.

Música en directo vs. iPod

Cualquier mochilero puede llevar la fiesta y los últimos hits de la pista de baile a cuestas a cualquier lugar: a los barrios de Buenos Aires, a la terraza del albergue o a la piscina del hotel de Las Vegas. Pero ¿cada cuándo escuchas música en directo? Si te gustan los conciertos, mira si toca alguien que te interese mientras estés en esa ciudad. Pero abre la mente e intenta ir a escuchar algo diferente. Si caminas por las calles de una ciudad a las 2 de la madrugada quizá te cruces con un bar o un local con música tradicional del lugar.

Cámara desechable vs. Instagram

Gracias a Instagram ahora podemos seleccionar, editar y añadir filtros nuestras fotos de viaje. Y puedes compartirlas con todo el mundo de forma instantánea. “Mira, estoy en Nando’s”. Sí, fantástico. Pero ¿te acuerdas de cuando no podías borrar esas fotos comprometidas? ¿Y esa emoción de esperar a que las fotos se revelaran para descubrir que habías puesto el dedo en el objetivo en la mitad de ellas? Revive ese elemento sorpresa a la hora de capturar los momentos con una cámara desechable. Y no hará falta que tomes las fotos como si estuvieras en 1977, ¡el objetivo de plástico barato lo hará por ti

Fuente: Skyscanner.es