Las grúas que sacan gigantescos hierros retorcidos y escombros oxidados ofrecen la promesa de un nuevo amanecer para el puerto de La Habana, convertido desde hace tiempo en una sucesión de muelles carcomidos con una refinería que vomita humo las 24 horas del día.
La Bahía de La Habana tendrá un nuevo rostro cuando culmine el proyecto de rehabilitación de esta zona otrora portuaria, industrial y contaminada. Ya no será el principal puerto del país pero en cambio se convertirá en una zona atractiva y de gran desarrollo turístico, según los planes.
"La bahía es simbólica, fue lo que le dio origen a la ciudad y es parte de lo que somos hoy", explicó a The Associated Press el arquitecto Orlando Inclán, de la Dirección de Proyectos de Oficina del Historiador, la dependencia gubernamental que tiene a cargo la iniciativa. "Ahora le toca redefinirse".
El proyecto es una continuación de un remozamiento que comenzó en la década de 1990 en La Habana Vieja, el casco histórico, en la entrada de la bahía y el sur de la misma, donde se ubicaba la infraestructura portuaria había quedado rezagada.
El plan, esperan las autoridades, revitalizará la economía, cambiará la imagen de barriada deprimida y atraerá más turistas, mientras las actividades comerciales e industriales tradicionales de la zona se mudarán al nuevo Puerto del Mariel, 45 kilómetros al oeste.
Fuente: noticias.terra.com.mx