¿Te gustan las cosas únicas y sorprendentes? Entonces no te puedes perder una increíble noche en el Santuario de las luciérnagas.
Las noches húmedas entre junio y agosto, los bosques de Nanacamilpa se llenan de mágica luz, gracias a los millones de luciérnagas hembras que se reúnen en este sitio para reproducirse.
La aventura comienza cuando los curiosos llegan antes de que los últimos rayos del sol se marchen a cualquiera de los dos centros ecoturísticos cercanos al santuario: Villas del Bosque de Santa Clara y el Hotel Piedra Canteada.
Para poder observar el ritual de apareamiento, es necesario formar grupos pequeños y caminar entre veredas del bosque mientras los guías dan una breve explicación sobre estos pequeños insectos, al llegar al lugar donde se presenta tan extraordinario función, lo único que se puede hacer es sentarse y observar en completa calma y silencio.
Nanacamilpa y la Isla Norte de Nueva Zelanda son los dos únicos santuarios en el mundo donde las luciérnagas se reproducen en grandes cantidades, por lo que para evitar que este santuario corra peligro, existen ciertas reglas que los visitantes deben seguir, si se te antoja conocer este mágico espectáculo, te recomendamos:
- Dejar los autos lo más alejado posible del santuario.
- No llevar ni encender cualquier fuente de luz: celulares, encendedores, lámparas. Las luciérnagas suelen espantarse hasta con la luna llena.
- No utilizar las cámaras con flash. - Evitar cualquier tipo de ruido. - No intentar atrapar las luciérnagas. La entrada se paga en los centros ecoturísticos, tiene un costo de 60 pesos para adultos y 50 para niños. Para llegar: Desde el DF, se debe tomar la autopista México-Puebla, hasta llegar a la desviación de Texmelucan- Calpulapan que te lleva a Nanacamilpa.
Fuente: El Universal