A lo largo de los años he podido observar una carencia o déficit en el perfil de aquellas personas como lo define Wikipedia:
“Camarero, mozo, o mesero es la persona que tiene como oficio atender a los clientes de un establecimiento proporcionándoles alimentos, bebidas y asistencia durante la estancia”.
Sin embargo esta definición se queda corta al pensar en las características, conocimientos y responsabilidades que tienen los encargados de brindar un servicio al cliente.
Recuerdo que en mis inicios en el sector restaurantero podíamos ver al “Mesero” como aquella persona la cual a lo largo de muchos años de experiencia tenía la capacidad de poder superar las expectativas del cliente por medio de un servicio extraordinario, a parte de brindar un espectáculo al descorchar una botella, al deshuesar un pescado en la mesa, preparar una ensalada Cesar y flamear una crepas al finalizar la comida.
Algo que tampoco olvido es como memorizaban los nombres de sus clientes, sabiendo que de esta manera los harían sentir como en casa y esto los facilitaba a tener vínculos muy estrechos con los clientes y sus familias, que en muchas ocasiones la visita a un restaurante no se evaluaba por el tipo de cocina, sino que era también motivada por el servicio del Mesero.
¡Convirtiéndolos en profesionales en su materia!
¡Hoy día temo decir que las cosas han cambiado, aquellos Meseros que veíamos portando orgullosamente su camisa blanca almidonada, pantalones con las rayas bien mecadas, muy bien afeitados, peinados con cera brillante, amables y sobre todo elegantes; quedan muy pocos!
¿Qué paso, en qué momento comenzó la extinción de estos caballeros de mandil y chalecos negros, hombres llenos de conocimientos y experiencias?
Creo que hay algo de culpa en nosotros como clientes, ¿no lo creen?
La globalización del sector y su actualización, poco o mucho vino modificando el perfil del Mesero, hoy en día me entristece decir que la profesión se esta desvirtuando al posesionarla como un área de trabajo donde se gana de manera fácil dinero (propinas) o bien pensar que es la ultima opción de trabajo.
En muchas ocasiones cuando entrevisto a alguien para ocupar un puesto de estos, muchos de ellos no tiene la experiencia necesaria o peor aun no tienen esas características tan necesaria que debemos buscar como: amabilidad, experiencia, retentiva, cortesía y sobre todo enfoque al cliente. ¡Evitemos a toda costa contratar a cualquier candidato solo porque la operaron así lo exige!
Nosotros en el papel de Gerentes o Dueños de un Restaurante tenemos la obligación de contratar personal calificado o bien brindar la capacitación y herramientas para desarrollar a personas con las características anteriores.
El cliente también tiene una responsabilidad importante que es no conformarse con un servicio a medias y con ello seguir promoviendo la mediocridad. Debemos estar conscientes que hay muchas personas con potencial de ser grandes profesionales en el servicio; sin embargo el compromiso que hagamos nosotros como Restaurante con nuestro cliente nos dará la capacidad de generar una nueva camada de Meseros, que de nueva cuenta brillaran por las mesas y orgullosos estarán de portar sus uniformes, sabiendo que son personas con grandes responsabilidades y muchas habilidades.
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