El creciente aumento del turismo a nivel nacional e internacional, como consecuencia de una oferta diversificada y globalizada, ha permitido que las economías de los diferentes países mejoren e incluso permita que las nuevas políticas gubernamentales que se adopten, apoyen la iniciativa de desarrollar nuevos proyectos en sus regiones.
Sin embargo, no todo se considera una derrama económica en los actores involucrados, ya que muchos de los proyectos no tienen en cuenta el impacto que generan los mismos porque dejan de lado la forma cómo pueden llegar a afectar a terceros, y aún así disponen de todos sus recursos para cumplir su cometido.
Si de hecho ya se genera un impacto en la comunidad donde se realiza el proyecto turístico, ¿cómo será la imagen que se genera alrededor de la empresa que lleva a cabo el mismo, si no tiene en cuenta la bien llamada responsabilidad social, que debe llevar a cabo estrategias o prácticas empresariales que permiten un equilibrio en la economía de sus pobladores, en su proyección social y ambiental aplicando éstas en beneficio de la comunidad afectada generando un verdadero progreso e impacto social?
Es lamentable que empresas reconocidas del sector, e incluso nuevos inversionistas, no acudan a la historia de los numerosos casos ya existentes que dieron cabida a demandas y conflictos con la comunidad por el incumplimiento de las normas actuales, originando daños ecológicos irreparables, además cercenando la cultura de la región , y solo concentren sus esfuerzos en generar ingresos, por supuesto dejando de lado aspectos tan fundamentales como la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en la realización de sus proyectos ante la mirada impotente de sus pobladores, pero eso sí, aprovechando sus relaciones con públicos importantes de las diferentes certificadoras del mundo haciendo hasta lo imposible por obtener licencias que traten de enmendar la imagen creada.
¿Por qué mejor no invertir este tiempo y dinero en programas que apoyen a la comunidad, y por ende propicien iniciativas creadoras de sus pobladores de la cual pueden ser beneficiados ambos?
Esperemos que algún día puedan ser exigibles tanto cualitativa como cuantitativamente estos beneficios para poder asegurar que una empresa turística sea sostenible, sea sustentable, y cumpla con todos los actores que forman parte de su servicio turístico con calidad.