En las fondas (versión más informal y económica de los restaurantes) se puede encontrar birria, un caldo preparado con carne de borrego, chiles, jitomate, cebolla, pimienta, ajo, mejorana y orégano. Otro caldo muy solicitado es el pozole rojo, el cual se prepara con una variedad especial de maíz (cacahuazintle), chile rojo y carne de cerdo. Las gorditas son tortillas muy gruesas y rellenas de distintos guisados.
Para complementar estos manjares, los locales acostumbran beber mezcal de Durango (una bebida de agave similar al tequila) y aguamiel, una bebida que se extrae del maguey –primo del agave– y que se embotella en su primera etapa de fermentación. Si se deja fermentar durante más tiempo este néctar se convierte en pulque. El mezcal puede tener hasta 36 grados de alcohol.
Y para rematar, en Zacatecas se preparan dulces tan exquisitos como las semitas (panes preparados con harina de trigo, canela, azúcar y decorados con pasas, coco o nueces), los condoches (gorditas de maíz con coco rallado) o la nutritiva fruta seca, cocida en horno de barro. Los ya conocidos ates que son jaleas elaboradas con frutas como pera o guayaba. Por último, las obleas y natillas son deliciosos postres preparados con dulce de leche. Buscan detonar el turismo gastronómico de Zacatecas
La licenciatura en Turismo de la UAZ tendrá una nueva especialidad a partir de agosto relacionada con el turismo gastronómico de Zacatecas, detalló el director de la Unidad Académica de Historia, José Francisco Román.
El académico señaló que la intención de esta especialidad es rescatar la cocina mexicana y zacatecana, ya que existe una gran cantidad de productos e insumos en las diferentes regiones del estado que tienen una identidad propia y que se pueden explotar turísticamente.
En Zacatecas hay una gran veriedad gastronómica, las tradicionales enchiladas zacatecanas, el asado de boda. En las cocinas zacatecanas, como en el resto del país, el ingrediente principal es el maíz. Con su harina la gente prepara una gran variedad de platillos, bocadillos e incluso postres. Las enchiladas zacatecanas son tortillas enrolladas, rellenas de carne de cerdo deshebrada y sazonada con salsa de chile poblano. Esta delicia se sirve con cebolla, queso fresco y lechuga. Otro platillo muy tradicional es el asado de bodas que, como su nombre lo indica, se sirve para celebrar las nupcias; se prepara con carne y manteca de cerdo y chiles rojos o negros.
En las fondas (versión más informal y económica de los restaurantes) se puede encontrar birria, un caldo preparado con carne de borrego, chiles, jitomate, cebolla, pimienta, ajo, mejorana y orégano. Otro caldo muy solicitado es el pozole rojo, el cual se prepara con una variedad especial de maíz (cacahuazintle), chile rojo y carne de cerdo. Las gorditas son tortillas muy gruesas y rellenas de distintos guisados.
Para complementar estos manjares, los locales acostumbran beber mezcal de Durango (una bebida de agave similar al tequila) y aguamiel, una bebida que se extrae del maguey –primo del agave– y que se embotella en su primera etapa de fermentación. Si se deja fermentar durante más tiempo este néctar se convierte en pulque. El mezcal puede tener hasta 36 grados de alcohol.
Y para rematar, en Zacatecas se preparan dulces tan exquisitos como las semitas (panes preparados con harina de trigo, canela, azúcar y decorados con pasas, coco o nueces), los condoches (gorditas de maíz con coco rallado) o la nutritiva fruta seca, cocida en horno de barro. Los ya conocidos ates que son jaleas elaboradas con frutas como pera o guayaba. Por último, las obleas y natillas son deliciosos postres preparados con dulce de leche.
En las fondas (versión más informal y económica de los restaurantes) se puede encontrar birria, un caldo preparado con carne de borrego, chiles, jitomate, cebolla, pimienta, ajo, mejorana y orégano. Otro caldo muy solicitado es el pozole rojo, el cual se prepara con una variedad especial de maíz (cacahuazintle), chile rojo y carne de cerdo. Las gorditas son tortillas muy gruesas y rellenas de distintos guisados.
Para complementar estos manjares, los locales acostumbran beber mezcal de Durango (una bebida de agave similar al tequila) y aguamiel, una bebida que se extrae del maguey –primo del agave– y que se embotella en su primera etapa de fermentación. Si se deja fermentar durante más tiempo este néctar se convierte en pulque. El mezcal puede tener hasta 36 grados de alcohol.
Y para rematar, en Zacatecas se preparan dulces tan exquisitos como las semitas (panes preparados con harina de trigo, canela, azúcar y decorados con pasas, coco o nueces), los condoches (gorditas de maíz con coco rallado) o la nutritiva fruta seca, cocida en horno de barro. Los ya conocidos ates que son jaleas elaboradas con frutas como pera o guayaba. Por último, las obleas y natillas son deliciosos postres preparados con dulce de leche.