Turismo en Mexico, Viajando en FamiliaViajar con la familia es toda una odisea. Sin duda, todos alguna vez lo hemos hecho. Quien no tiene en su haber un viaje con hijos, con papás, con el perro, los abuelos, tíos, primos y demás parentela… Por supuesto, todo depende del tipo de viaje al que nos dispongamos aventurarnos.

Primero hay que elegir el lugar correcto, que a veces no es necesariamente el correcto, sino el que normalmente el jefe de familia decide. Hace un consenso, llama a todos los integrantes de la familia a junta y lo pone a consideración para después, por supuesto, decidir viajar al lugar que ya había apartado, comprado, revisado en internet, y hasta hecho el itinerario.

Después de este punto, hay que hacer las maletas, que se convierten en el primer inconveniente del viaje. Es mucha ropa, no cabe tanto, no puedes llevar esto, te falta la gorra, no tenemos bloqueador, seguro va a darte frío o calor, no podemos llevar tanta mugre, doblas horrible, se van a arrugar las cosas, etc…

Ahora bien, pasemos a la decisión de si se viaja en avión, carretera, tren o autobús. Es por supuesto también decisión del que vaya a financiar las merecidas vacaciones familiares, no importando mucho las objeciones de los demás miembros del clan.

Y justamente al salir, y cuando ya todos van emocionados del viaje, empiezan a surgir algunos otros contratiempos…

Hay que volver a realizar la encuesta de cómo se van a acomodar en el cuarto. Quien escoge la tele mas grande, donde hay tina, el baño más pequeño, el sofá cama, uno pide el closet más cercano, mientras el otro quiere la cajonera, pero por supuesto todos quieren la única cama grande, completa, mullida y llena de cojines que se vio en los folletos. Para terminar en un democrático… “papa decide”.

Normalmente los horarios de salida, vuelven a convertirse en un suplicio grupal. Desde el horario de salir de casa, hasta cada una de las salidas a cenar, al tour, para alcanzar el horario de los shows, las actividades, a comer, no llegar tarde al desayuno incluido en el paquete. Unos tienen sueño, mientras otros apenas están empezando a cargar la pila. En especial si en este grupo familiar hay integrantes muy pequeños o muy grandes o lo que es peor, uno que otro adolescente.

Nunca falta, el que se siente mal durante el viaje, los oídos le duelen, ya se insoló, algo que comió le cayó mal… hay que buscar a un doctor y normalmente la crisis viene en los horarios menos convenientes. El doctor, que está a cientos de kilómetros de distancia, cobra un dineral por ir en horarios especiales a ver al paciente. Si todo va bien, en uno o dos días están por fin todos felices de vacacionar en paz.

El único problema es que ya se acabó el tiempo, y vamos todos de regreso a la realidad, para empezar a planear las tan soñadas, pacíficas y emocionantes vacaciones del año que entra! Porque puede suceder lo que sea, pero las vacaciones en familia son lo único que puede salir mal mil veces, pero seguirán siendo deseadas, planeadas y esperadas año con año.

Por eso, si de tomar vacaciones en familia se trata, les recomiendo que traten de hacerlo en México. Hagamos turismo en México, hagamos turismo en familia.

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