Esta vez, voy a relatarles mi experiencia en un recorrido muy particular, de esos que uno encuentra por casualidad, pero que dejan un maravilloso recuerdo. Me refiero a un paseo por las torres y campanas de la Catedral Metropolitana de México, ubicada en el corazón del Distrito Federal, en pleno Zócalo, a un costado de Palacio Nacional.

Tengo la costumbre de caminar mucho por el centro de la Ciudad de México. De niño, era uno de mis paseos favoritos de domingo, ya que aprovechábamos para visitar a mis abuelos que vivían en una vecindad de la calle de San Ildefonso. Desde entonces, la magia del primer cuadro de la capital del país, me atrapó.

Curiosamente y a pesar de mis incontables caminatas por todas esas calles, nunca me había percatado, hasta hace un par de años, que existía un producto turístico muy singular en la Catedral: el recorrido de las torres y las campanas.

En muchas iglesias del mundo, existen recorridos por torres y campanarios. Por nombrar uno de los mejores ejemplos, está el caso de la Sagrada Familia en la ciudad de Barcelona, en España. Una iglesia espectacular proyectada y construida en su primera etapa, por uno de los genios catalanes que más me impactan y sorprenden hasta la fecha por su capacidad de creación: Antoni Gaudí.

La particularidad del caso de la Sagrada Familia, es que es una iglesia en permanente construcción, de ahí gran parte de su atractivo. Incluso hay quienes opinan que nunca terminará de construirse, porque perdería su encanto. En fin, mi punto en todo este relato, es que la entrada para visitar la Sagrada Familia cuesta alrededor de 14 euros, poco más de 250 pesos mexicanos. Si a esto le sumamos la renta de un audio guía por 5 euros y la entrada a una de las torres por 2.50 euros más, pues la visita a este gran atractivo ya nos acabó costando casi 400 pesos por persona.

¿Saben cuánto cuesta el recorrido de las torres y campanas de la Catedral Metropolitana? ¡La fabulosa cantidad de 15 pesos por persona! Creo que algo no estamos haciendo bien. El recorrido es maravilloso, por donde se le vea. Este está a cargo de los campanilleros voluntarios de la Catedral. Llevan a grupos de alrededor de 50 personas, cada hora. Uno inicia subiendo por las escaleras de una de las torres hasta su campanario. Para los que no tienen buena condición física, tómenlo con calmita, porque les va a pesar un poco la subida.

Una vez en el campanario uno puede apreciar varias cosas, las campanas por supuesto, que suman más de 30, repartidas entre las dos torres, la vista a la plancha del zócalo y nuestra bandera en todo su esplendor. Ahí si se le desborda a uno el orgullo de ser mexicano. Después se cruza por encima de la bóveda central de la entrada de la catedral, hasta la otra torre, para apreciar más campanas y más vistas de la Ciudad.

Para rematar este recorrido, que mejor que plantarse en el centro de la plancha del zócalo. Justo bajo el asta bandera. Es impresionante el movimiento y los colores que nos deja ver siempre nuestro símbolo patrio. Como siempre, los invito a que hagamos turismo en el zócalo y catedral de la Ciudad de México. Hagamos turismo en el Distrito Federal, hagamos turismo en México. Hasta la próxima.

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