A tan solo una hora de la Ciudad de México se encuentra la Ciudad de Tlaxcala, capital del estado del mismo nombre. Este histórico destino representa una interesante alternativa, particularmente para los viajeros de las ciudades de México y Puebla. Tlaxcala es rica en historia, cultura y tradiciones, mismas que se ven reflejadas en cada rincón.
Tlaxcala se comunica con la capital del país por la autopista a Puebla. Por autobús, desde la terminal de autobuses TAPO, existen diversas opciones para llegar a esta ciudad. Aunque no cuenta con un aeropuerto propio, la cercanía con el aeropuerto de la Ciudad de México funciona como un adecuado enlace entre este destino y el resto del país.
Aunque Tlaxcala es una ciudad pequeña, no podemos perder de vista que es una ciudad con mucha historia y cultura. Buena parte de su esencia cultural gira en torno de su gastronomía, las haciendas pulqueras y la fiesta brava. Ejemplo de ello son las diversas haciendas que se encuentran en los alrededores de la ciudad y donde se pueden llevar a cabo eventos especiales como bodas, cocteles, premiaciones y demás eventos especiales.
Entre las principales destacan la hacienda San Francisco Soltepec, ubicada a 45 minutos de la ciudad. Esta es una hacienda pulquera y ganadera, con hotel y restaurante ideal para eventos sociales. Asimismo, a menos de una hora de la capital del estado se encuentra también la hacienda San José La Laguna, afamada por la crianza de toros de lidia. Funciona también como hotel y ofrece servicios de banquetes. Otra interesante opción es la hacienda San José Atlanga, que es una ganadería de toros de lidia y donde el visitante además podrá disfrutar de la laguna de Atlangatepec. Una opción más es la hacienda Santa María Xalostoc, un lugar de espectacular belleza que no por nada ganó el Premio Nacional de Restauración. Este lugar es ideal para el descanso y un excelente escenario para eventos sociales de alto nivel.
En un entorno donde la competencia por el mercado es cada vez más difícil, Tlaxcala se abre camino con su arquitectura colonial, su historia, su tradición de haciendas pulqueras hoy convertidas en Spas y su tradición taurina. Todo ello enmarcando en un destino con mucha personalidad. Como mejor ejemplo, encontramos la impresionante Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, donde se bautizaron a los gobernantes de los cuatro señoríos de la antigua nación de Tlaxcallan, en presencia de Hernán Cortés y Pedro de Alvarado. Fue precisamente así, que dio inicio la evangelización en la Nueva España.
Por todo esto, si lo que buscamos es un escenario ideal para un buen fin de semana y estamos situados en las ciudades de Puebla o México, debemos considerar a Tlaxcala como una gran opción. La oferta de este destino y la creatividad con la que se pueden explorar sus recursos y atractivos le darán un toque muy especial a nuestro próximo viaje.
Como siempre, les recomiendo que hagamos turismo en Tlaxcala, hagamos turismo en México. Hasta la próxima.
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