Al estado de Tlaxcala se le identifica por sus máscaras talladas en madera que hacían mofa de los antiguos hacendados y que ahora son emblemáticas del carnaval tlaxcalteca.

 Su vocación artesanal es amplia, están los bastones de Tizatlán, las figurillas de totomoxtle, muy populares en tiempo de Navidad para los nacimientos. También sus textiles elaborados en telares verticales cuyo diseño y elaboración tardan más de cinco meses.

 Si desea alguna de estas piezas sólo deberá asistir un fin de semana al tianguis que se coloca a unos pasos del centro de la ciudad capital, en la plaza Xicoténcatl, donde es posible conseguir desde juegos de madera para sus hijos hasta un complejo vestido, digno de cualquier fiesta de gala.

Muy cerca de la plaza se localiza el convento franciscano Portales, de una sola nave, con techado de madera a dos aguas, y la cubierta es de viguería, adornado por un magnífico artesonado de madera de estilo mudéjar también resguarda el Museo Regional y la Capilla Abierta, la más antigua de América, fechada en 1528, que funcionó como teatro donde los franciscanos pretendían evangelizar a los indígenas por medio de obras en las que representaban pasajes bíblicos en náhuatl.

Sus iglesias también son puntos de visita obligados. Los primeros templos se caracterizan por ser grandes y sobrios.

En el siglo XVII las construcciones religiosas renovaron su aspecto con el estilo palafoxiano que es más colorido y decorado, pero de menor dimensión. Posteriormente, en el siglo XVIII se dio el auge del barroco tlaxcalteca, una mezcla del estilo español pero elaborado por manos indígenas que refleja una ideología mixta. La obra cumbre de dicho estilo es el Camarín de la Virgen de la basílica de Ocotlán.

Su gastronomía también es un punto que no se puede dejar afuera. Se caracteriza por una amplia variedad de alimentos prehispánicos como los gusanos de maguey, escamoles o platillos más modernos como el famoso pollo Tocatlán. La bebida propia del estado es el pulque, que por muchos años se consideró, junto con el tequila, la más significativa del país. La puede probar en los restaurantes típicos, aunque también ya es una realidad adquirirla en los supermercados, procesada y envasada en un bote de aluminio, como si fuera un refresco.

Los museos se esfuerzan por demostrar que existen espacios serios y de alta calidad para resguardar cualquier exposición temporal o permanente, como el Museo de Arte de Tlaxcala (MAT), en el centro de la ciudad, con la colección estatal de Frida Kahlo.

Cabe señalar que el estado de Tlaxcala pertenece a la llamada Ruta de los Dioses y hoy también comparte con Puebla y Oaxaca la Ruta de los mil sabores del mole, www.rutasgastronomicas.mx .

Sígueme en Twitter: @LuluTurismoMx