Una de las fiestas más esperadas en Veracruz, es la ofrecida a la Virgen de la Candelaria en el pueblo de Tlacotalpan; los festejos inician el 31 de enero y concluyen el 2 de febrero entre huapangos, sones, bailes, procesiones y fe.
Acompañados de una banda de música, los pobladores de esta ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, se dan cita en las principales calles para recorrerlas vestidos a la usanza tradicional con sombreros, guayaberas y las mujeres con vestidos blancos. Más tarde en la famosa Plaza Doña Martha se congregan los tlacotalpeños junto con paisanos de otras regiones de Veracruz y decenas de turistas para presenciar el “Encuentro de Jaraneros”, mismo que convoca al baile y concluye cuando el sol está a punto de aparecer.
Durante las celebraciones se organiza una gran fiesta protagonizada por las famosas Mojigangas en las que participan cabezudos gigantes, enanos, diablos y personajes de la vida social caricaturizados, durante horas, estas comparsas bailan por las calles -dicen- que limpian, purifican y alejan a los malos espíritus del lugar, para que la Virgen pueda pasear por la ciudad los siguientes días.
La fiesta principal se realiza de manera tradicional el 2 de febrero, que es cuando se celebra a la Virgen de la Candelaria. Esta fiesta también es conocida como la “fiesta de la purificación” en ella se bendicen los cirios que se van a necesitar durante todo el año. La procesión inicia en el atrio de la iglesia dedicada a la Virgen, en el trayecto bendice la ciudad apaciguando el coraje del Papaloapan, acompañada de rezos y cohetes hasta llegar al muelle.
Conforme a las tradiciones, la Señora de la Candelaria es embarcada para que navegue en el río y así tranquilice sus aguas; mientras tanto los pescadores la acompañan en pequeñas pangas y van soltando en las aguas del río candelas prendidas que iluminan las aguas al paso de la virgen. El resto de los pobladores regresan poco a poco a la iglesia.
Una vez concluida la procesión, como si el pueblo anunciara que la fiesta ha concluido, se apagan las luces de los barrios cercanos a la Plaza de San Miguel para dar paso, de manera sorpresiva, a los primeros acordes de los soneros que interpretan durante toda la noche y hasta bien entrada la madrugada fandangos que son zapateados por diversos bailarines.
Datos de viaje:
La visita a Tlacotalpan también ofrece un recorrido a la casa del famoso compositor Agustín Lara quien se dice vio la luz por primera vez en esta ciudad veracruzana. Sus canciones más famosas como Veracruz, María Bonita y Farolito todavía suenan en el interior de las coloridas casas que caracterizan a Tlacotalpan.
Como dato relevante cabe mencionar que en 1998 esta población fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad debido a su trazo urbano y la arquitectura del lugar.
Es precisamente la forma, color y diseño de las casas de esta ciudad, lo que la hace única. Sus construcciones son una fusión de las tradiciones españolas y caribeñas que, de acuerdo con la apreciación de la UNESCO, son de excepcional importancia y fina calidad. Los hogares son modestos pero contienen una exuberante variedad de estilos y colores.
El primer asentamiento del lugar se dio en 1475. Después de la Conquista, el poblado fue encomendado a Alonso Romero quien gobernó hasta mediados del siglo XVI. En 1541 se estableció lo que se convirtió en la alcaldía mayor.
En el siglo XVII se asentaron en la zona grandes haciendas, lo que incrementó la población española que se dedicaba a construir barcos, lo que propició la visita frecuente de piratas que azolaban el puerto.
Las características casas de mampostería empezaron a construirse a consecuencia de un gran incendio en 1788, que obligó a las autoridades a permitir que las siguientes construcciones fueran elaboradas de este material. De tal época datan las amplias casonas de pilares y arcos de medio punto con techo de teja.
Fue hasta 1865 cuando el pueblo llamado San Cristóbal Tlacotalpan quedó elevado a categoría de ciudad y provisionalmente fungió como capital del estado de Veracruz.
Desde este sitio Porfirio Díaz organizó el levantamiento contra Lerdo de Tejada, por lo que en 1868 se le nombró Tlacotalpan de Porfirio Díaz, hasta que después de la Revolución quedó con su actual nombre.
Para llegar a esta población desde el Distrito Federal se debe arribar al Puerto de Veracruz, después tomar la carretera federal 180 hacia Alvarado, al pasar el puente del mismo nombre, son 20 kilómetros hasta la desviación. Así que ya lo sabe: una probadita del Caribe está en Tlacotalpan.
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