El cadáver de Zapata a Cuautla fue conducido, para que por todo el pueblo fuera bien reconocido. Tres días estuvo su cuerpo a la vista de la gente hasta que fue sepultado el día doce del presente
Viva Zapata, viva la revolución, viva el Plan de Ayala, por que Zapata no ha muerto, gritan los cantores al festejar el nacimiento del legendario caudillo del sur en su natal Anenecuilco, punto en el que inicia la ruta de Zapata, con un remozado museo interactivo ubicado en el predio donde nació el legendario héroe de la Revolución Mexicana.
Emiliano Zapata tuvo como centro de operación cuatro lugares del estado de Morelos, mismos que hoy se han consolidado como puntos turístico-culturales que se pueden visitar en tan solo un día, Cuautla, Tlatilzapán, Anenecuilco y Chinameca.
En Cuautla hay que visitar la Plazuela Revolución del Sur sitio en el que reposan los restos de Zapata, cuenta la historia que antes de llegar a este lugar, los restos descansaron inicialmente en el Panteón Municipal de Cuautla. De donde fueron exhumados el 10 de abril de 1932 y depositados en una urna al pie de la estatua.
Como segundo punto hay que recorrer la iglesia y ex convento de Santo Domingo de Guzmán, templo mayor de la ciudad en honor a Santiago Apóstol, conocido por Santo Domingo, debido a la presencia de frailes de esta orden y quienes habitaron el Convento en el Siglo XVI.
El Palacio Municipal es recordado como el sitio donde se exhibió el cuerpo del general Emiliano Zapata por tres días consecutivos, a fin de amedrentar a sus seguidores e incluso poder terminar con las fuerzas zapatistas.
¡Que tal un recorrido! en la 279, una viaje al pasado lo ofrece la locomotora de la época porfiriana, que en la Revolución trasladaba una y otra vez a la tropa. Los acorazados eran característicos de la época, cuenta la voz popular, se servían al pie de la 279, son tacos de guisado con una embarradita de fríjol y un tanto de arroz a la mexicana.
La locomotora hace un breve recorrido el tercer domingo de cada mes, se ubica en el ex convento de San Diego que encierra la capilla primitiva de visita construida por los dominicos en el Siglo XVI. Más tarde, los Franciscanos descalzos conocidos como Dieguinos (1640) levantaron un templo en honor a San José, el cual estaba constituido por un minúsculo convento de dos claustros, este sitio es la joya arquitectónica más importante de Cuautla.
A tan solo 10 minutos de la ciudad de Cuautla, prácticamente en la zona conurbada se localiza Anenecuilco, lugar donde nació el Caudillo del Sur en 1879, en una casa de adobe de la que hoy en día solo quedan algunos muros, se construyó el Museo-Casa Zapata, con tecnología de punta y que permite al visitante conocer la historia a través de videos, imágenes y testimoniales de la gente del pueblo.
El recinto requirió de una inversión superior a los 11 y medio millones de pesos, derogada por los gobiernos federal y estatal. El arquitecto Israel A. López, encargado de la remodelación, dijo que el museo consta de cinco salas: época prehispánica, virreinal, haciendas, porfiriato y Zapata.
El museo cuenta con recursos audiovisuales como videos para facilitar la exposición, el cual esta centrado en explicar las causas por las que Zapata luchaba. La entrada tiene un costo de 35 pesos por persona.
El pueblo de Tlaltizapan fue el centro de operaciones militares de Emiliano Zapata, en el se encuentra el llamado ex cuartel general de Zapata, que actualmente alberga un museo con objetos personales, una copia del Plan de Ayala, la habitación que el general compartía con su esposa la señora Josefina Espejo. Así como las ropas que portaba cuando fue asesinado.
En el atrio del ex convento de San Miguel Arcángel, en la misma población se encuentra el mausoleo que Zapata mando a construir para sus restos mortales y la de sus principales generales, mismos que nunca llegan a ese lugar.
En este último punto se puede conversar con la profesora Diega López Rivera, quien cuenta anécdotas de Emiliano Zapata, de sus amores, de su carácter, de sus amigos, de sus hijos y hasta del modo de caminar del Caudillo del Sur –Zapata nunca se quitaba las espuelas, siempre estaba en alerta- en pie de lucha como un buen líder revolucionario, por eso se le sigue admirando. Zapata está vivo dicen algunos, se fue para Arabia con un compadre árabe que tenia, dicen otros, Zapata no ha muerto yo lo he visto en el cerro, cuenta un octogenario; lo que sí es cierto es que Zapata esta vivo en la memoria de la gente de su pueblo, del país entero y hasta de los extranjeros.
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