En medio de paisajes como salidos de un cuadro, se concentran los viñedos y vinícolas más importantes del país, dueñas de 85% de la producción total de vino nacional.
Entre las de mayor influencia se encuentran L.A. Cetto, Viña de Liceaga, Monte Xanic, Bodegas de Santo Tomás y Casa Pedro Domecq; en las medianas se puede nombrar Chateau Camou, Barón Balch'e, Casa de Piedra, Adobe de Guadalupe; y como negocios familiares Mogor Badán, Cavas Valmar, Vinícola Tres Valles, Bibayoff y Vinisterra y desde hace algunos años se suma Xecúe.
Estas productoras pertenecen a la Ruta del Vino: un recorrido por la parte norte del estado de Baja California, que permite al visitante adentrarse en el mundo del vino, conocer a detalle su proceso de elaboración con la visita a viñedos y cavas.
Cada una de ellas, sin excepción, ha logrado destacar por producir vinos de la más alta calidad. Usted puede visitar cuantas pueda y le permita su tiempo. Le recomendamos cuatro en particular: L.A Cetto, Viña de Liceaga, Monte Xanic y Adobe de Guadalupe, esta última cuenta con un hotel boutique con seis habitaciones.
Se puede caminar entre viñedos, tocar los racimos de uva y visitar las cavas. Los expertos de las casas con gusto le prepararán una cata para que usted pueda aprender a degustar el buen vino, a reconocer su color, su aroma y su maridaje pues aquí, si de verdad algo sobra, son botellas.
El clima mediterráneo árido en el Valle de Guadalupe, situado a 109 kilómetros de Tijuana y 18 de Ensenada, no podía ser mejor para cosechar la vid. Pocos micro climas en México poseen las características esenciales como altitud, suelo arcilloso con potasio, vientos conjugados con brisa marina y temperatura.
En sus mil 650 hectáreas crecen una gran variedad de uvas. De origen francés destacan cabernet sauvignon, chardonay, chenin blanc, merlot, petite sirah, colombard, cabernet franc, sauvignon blanc; las españolas con garnacha, tempranillo, moscatel y palomino; de Italia resalta barbera y nebbiolo.
En esta colaboración hago mención especial a los sueños realizados en dos de estas bodegas, la de Adobe Guadalupe que habla del amor de los padres hacia los hijos y que ha logrado, a través de su enólogo Hugo D'Acosta, hacer realidad el sueño de un joven, a través de la imaginación y la devoción de los padres, que al perderlo han logrado fortalecer un vínculo eterno: el amor filial en cada una de las botellas de la famosa línea de los Arcángeles; Gabriel que es un ensamble de merlot (55 por ciento), cabernet franc (6 por ciento), malbec (28 por ciento) y cinsault (11por ciento). Con un reposo en barrica de 11 meses y una capacidad de añejamiento media alta; Serafiel también es un ensamble de Cabernet Sauvignon (72 por ciento) y syrah (28 por ciento), tiene 12 meses en barrica y su añejamiento se considera media alta; Kerubiel es al igual que los demás es un tinto, es un ensamble de syrah (38 por ciento), tempranillo (6 por ciento), mourvedre (16 por ciento), grenache (16 por ciento), cinsault (16 por ciento), viognier (3 por ciento) y merlot (5 por ciento), con 12 meses en barrica, tiene un añejamiento media alta; Miguel es un ensamble de tinto con uva tempranillo (80 por ciento), grenache (15 por ciento) y Cabernet Sauvignon (5 por ciento), en barrica lo conservan 11 meses y tiene un añejamiento medio alto y, finalmente, Uriel que es un rosado, tiene uva cabernet franc, tempranillo, grenache, chenin blanc, moscatel, viognier, syrah.
La segunda bodega es la de Xecué, amor en kiliwa, el vino del amor. Es la historia de dos grandes amigos que hicieron del sueño del amor una realidad: Alberta Ceja y su esposo José Luis. Cada botella representa no sólo el amor de la pareja sino a una gran familia simbolizada por los hijos que no van a tener.
Reserva Especial es un vino Premium con cuatro variedades de uvas: cabernet, nebbiolo, merlot y syrah, que es un ensamble añejado dos años en barrica y tres años en botella, es una edición limitada a 150 cajas por año. En la casa se embotellan varietales de cabernet, merlot y syrah, con una producción de 150 cajas por uva, aproximadamente.
Mención especial merece la etiqueta denominada “Relato”. Es un vino que nace de las pláticas, de la amistad, de la solidaridad entre compañeros. El diseño está pensado en todos los públicos sin importar la edad y las aficiones. Además se puede degustar con cualquier platillo. Este vino se distingue sobre los demás por que tiene un estilo joven, con estructura, con cuerpo, con 4 meses de añejamiento, agradable al paladar y muy fácil de degustar, con una nota de acidez para darle un toque de frescura. Se producen mil cajas al año y es una mezcla de cabernet, merlot, tempranillo y nebbiolo. Sin embargo, cabe señalar, esta mezcla cambiará año con año, porque lo importante en esta etiqueta es el estilo sobre la mezcla, así es que podremos esperar algunas sorpresas cada año.
Actualmente han sacado al mercado un rosado, 100 por ciento grenache, macerado totalmente en su cáscara y son de las uvas de Gabriel Jiménez, tiene un color rosa, anaranjado y las notas florales son totalmente descriptoras de grenache.
Para mayores informes usted podrá contactar andreacastelo@hotmail.com, aceja37@yahoo.com.mx. Y las etiquetas se pueden encontrar a través de Trinergia.
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