Hoy el Estado de México, por temas electorales, tiene los reflectores encima. Sin embargo, no todo son partidos políticos, votaciones, candidatos, gobernaturas o inclusive la misma presidencia. Hay asuntos que permanecen y que traspasan sexenios y mandatos. Uno de ellos, obviamente es el Turismo.
El Estado de México, cuenta con magníficos destinos para el turismo, tanto nacional, como internacional. Su cercanía al Distrito Federal, le da una ventaja competitiva ante otros Estados, lo que le valdría la pena aprovechar para impulsar más a la industria turística mexiquense, ya que existen oportunidades que no se han sabido desarrollar. Apenas ayer, se le ocurrió a Eruviel Avila hablar de retomar el resplandor Teotihuacano. Sin comentarios.
Pero pasando a cosas más agradables, esta semana quiero compartirles mi experiencia en uno de los destinos de descanso más tradicionales del Estado de México: Ixtapan de la Sal, nombrado Pueblo con Encanto del Bicentenario.
A poco más de una hora de la Ciudad de México, Ixtapan de la Sal, ofrece la posibilidad de desconectarnos de nuestro día a día. Para llegar, lo mejor es tomar la autopista que nos lleva a Toluca, la capital del estado, de ahí hay que cruzar Metepec hasta la carretera de cuota rumbo a Ixtapan de la Sal.
La entrada a Ixtapan de la Sal por su boulevard, nos permite apreciar la calma y tranquilidad que se respira en este destino, tan solo con llegar. De ahí uno tiene varias opciones para hospedarse. Está el clásico Hotel Ixtapan, al lado del famoso balneario y el Spa. O bien a la entrada de la ciudad el Marriott, ideal para grupos y familias. Aunque para mi, el Camino Real Ixtapan puede ser la mejor opción.
Cualquiera que sea nuestra elección, las que menciono o las otras que existen en la ciudad, puede cumplir bien a secas para nuestra estancia. Uno va a pagar un precio acorde a los servicios que recibe. En el Hotel Ixtapan por ejemplo, se come razonablemente bien, aunque las instalaciones me parecen, pasadas de moda y carentes de gracia. Es un ambiente que favorece a personas mayores, particularmente entre semana o para estancias largas.
El Marriott, es un hotel que funciona bien para grupos, ya que tiene buenos espacios y salones, o para familias que buscan mantener a los niños entretenidos con el buque pirata que se encuentra en la alberca o el salón de juegos, que simula una jungla.
El Camino Real, está quizá un nivel arriba, sin ser nada extraordinario. Es un hotel que tiene buenas instalaciones en general, bonitos jardines, un area de alberca ideal para los niños y un gimnasio y spa bastante bien equipados. Hay habitaciones con alberca pequeña y sin calefacción, lo que la vuelve ornamental por decirlo de alguna manera, en tiempo de frío. La comida en general es buena y el sport bar de lo mejor para pasar el rato.
Por último, quiero hacer especial mención de lo que para mi como turista en busca de descanso, más me llama la atención en Ixtapan de la Sal, su Spa. Famoso por sus aguas termales y tanques romanos, el renovado spa ofrece servicios de gran nivel a precios verdaderamente accesibles, que no se encuentran en ningún lugar cercano al D.F.
Esta vez, más que Ixtapan de la Sal, su clásico spa es el merecedor de estar en mi lista de lugares a visitar cada vez que uno tiene oportunidad de hacerlo. Como siempre, los invito a que hagan Turismo en México, Ixtapan de la Sal en el Estado de México, es una gran opción.
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