CASELa semana pasada concluí un proceso de certificación relativo al mercado de asociaciones llamado CASE (Certified Association Sales Executive) que ofrece PCMA (espero que a estas alturas sepan que son esas siglas, jajaja) y después del esfuerzo,  lo compartí en mi Facebook y en mi cuenta de Twitter con amigos y colegas  en esas redes sociales. Como siempre, los que están en esta industria, fueron muy generosos en felicitaciones y palabras de aliento; sin embargo, como es lógico, no todos pertenecen al sector de reuniones y una respuesta que verdaderamente me hizo reír fue un amigo de la escuela que puso: "Just in CASE"; otro colega fue más directo y pidió que explicara qué era eso de CASE.

Este incidente reforzó mi percepción de que debemos ser mucho mejor comunicadores hacia afuera de nuestra industria y que no podemos esperar que los que  nos rodean, entiendan a que nos dedicamos, sin ser generosos en nuestra comunicación. ¿Cómo esperamos más apoyo a una actividad que en general la gente no entiende o no conoce en profundidad, debido a que NOSOTROS no hemos sido capaces de comunicar sus beneficios? Me he referido ya a la importancia de hacer énfasis en los empleos que genera esta industria o los recursos que derrama, además del conocimiento que irradia. Sin embargo, hoy subrayaré porqué y para qué resulta relevante el certificar nuestros conocimientos o habilidades en esta materia.

Cuando uno acude a un médico para que nos diagnostique una enfermedad o por una dolencia que traemos, entre más letras estén después de su apellido, más confianza nos da, pues refleja que está actualizado en las nuevas tecnologías, medicinas, descubrimientos e investigación. Si entramos a su despacho y está lleno de diplomas o reconocimientos nos sentimos más tranquilos. Si compramos un producto de una empresa que cuenta con el ISO 9000 o nos hospedamos en un hotel que en el lobby ostenta su premio "AAA 5 Diamonds" sospechamos que hicimos una buena elección. Pues lo mismo sucede cuando tomamos la decisión de estudiar, entrar a un proceso de crecimiento profesional y al final certificar ese conocimiento por una institución con credibilidad en la industria a la que pertenecemos.

Cuando intercambias tarjetas de presentación en México (fuera de este sector), la pregunta obligada es... "¿y todas esas letras?" ¿("alphabet soup member")? y con cierta razón a veces nos dicen... "no seas payaso". Sin embargo, pongamos el caso del CASE, cuando un ejecutivo de una asociación americana sabe que pasaste por todo el proceso y quiere hacer una convención en tu destino u hotel, el que aparezcan ese nuevo "apellido" le genera la credibilidad (TRUST) y por lo menos ya sabe que HABLAS SU MISMO LENGUAJE y entiendes sus necesidades.

Los módulos del CASE pasan por la enseñanza del modelo asociacionista de la sociedad estadounidense; los tipos de organizaciones que existen y sus relaciones con los Gobiernos; las prioridades que las asociaciones tienen en cuanto a la satisfacción y servicio a sus miembros; el modelo consultativo de ventas (que funciona más que el transaccional para este sector social) y el mejor modo de entrar su espacio  a través de herramientas de mercadotecnia especializadas. En resumen, esta credencial profesional, te sumerge en la arena de las asociaciones, pero te ofrece la visión desde el punto de vista de un "vendedor", "proveedor" u "organizador de reuniones", no como el CAE (Certified Association Executive) que te vuelve... uno de ellos y que NO puede tomar alguien que no esté ejerciendo esa función de ser ejecutivo de una asociación.

Con todo y el gran contenido y valor del CASE, la credencial global más horizontal y reconocida en esta industria sigue siendo el CMP (Certified Meeting Professional) cuyas barreras de entrada ya resultan bajas (en mi opinión) para el nivel que ostentan  los actores en México y todavía representamos un porcentaje muy pequeño de los CMP mundiales, incluso superados por Sudáfrica.

Ojalá que en México, logremos cada vez más certificados en turismo de reuniones, lo que nos llevará a atraer más eventos internacionales a nuestro país; además de que  individualmente reditúa: en la encuesta de salarios en E.U., un CMP gana al menos 10,000 dólares más al año que un organizador o proveedor no certificado; algunas empresas hoteleras simplemente no contratan (para el área de grupos) a quién no tenga este "apellido" y lo mejor es que se ha demostrado que empresas que cuentan con más CMP´s en su plantilla, obtienen más negocio de convenciones que las demás.

Por lo tanto, yo diría que le entremos a este proceso profesional de mejora continua... "just in Case".

Eduardo Chaillo, CMP, CMM

Global Meetings & Tourism Specialists, LLC

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