Tijuana, donde rítmicos beats de música electrónica se fusionan con sonidos de tambora que hacen vibrar las calles de esta ciudad fronteriza. Restaurantes de todo tipo abren sus puertas para recibir a miles de comensales, nuevos espacios y salas de arte; hablamos de nuevos servicios, e inyección de capital, que se refleja en los rubros turísticos de aventura, salud, reuniones y gastronomía, entre otros.

Así, nuevas industrias, como la de la cerveza artesanal, hablan de una población con mayor poder adquisitivo y mejor nivel intelectual. La ciudad también goza de una excelente escena cultural que ha incrementado sus eventos (más allá de los clásicos Centro Cultural Tijuana y las Casas de Cultura), se han creado diversos festivales y nuevos recintos, como el Pasaje Rodríguez en la Zona Centro. Todo es parte de la misma atmósfera. Tijuana se reinventa.

Gastronomía emergente

“Una de nuestras prioridades es que los baja californianos sean turistas en su Estado, que conozcan las grandes bondades naturales y de oferta que tenemos; esto lo estamos atendiendo a través del programa "Sé Turista en Baja California”, comenta el Secretario de Turismo del Estado, Óscar Jesús Escobedo Carignan.

Y, una gran forma de atraer este turismo local, sin lugar a dudas, es la gastronomía que ha dado un giro de 180 grados, en Tijuana. De existir cientos de puestos que cocinaban la comida tex-mex, desde hace unos cinco años, la oferta comenzó a cambiar.

“Dejamos de cocinar sabores gringos y comenzamos a cocinar para el local, la economía se recuperó y no quisimos regresar a cocinar burritos y hot dogs. Nuestra propuesta regional (fusión de cocina mediterránea, con algunos toques orientales por la gran comunidad china que existe en Baja California, combinado con los productos locales de la mejor calidad como mariscos, carnes y hortalizas), es ya del gusto popular y nos apegamos a esa bandera”, comenta el chef Roberto Alcocer, del restaurante Malva, galardonado con el premio al mejor restaurante nuevo, por la revista Travel and Leisure Gourmet Awards (2014).

Y es que además de su fama por ser productor de excelentes vinos (en toda la Baja), el fenómeno de la gastronomía “Tijua” ya comienza a dar frutos.

“La gente sale a cenar, le invierte a los restaurantes, elige platillos; se ha vuelto una cuestión cultural, que antes no existía. Familias completas, gente de negocios salen a cerrar tratos, amigos invitan a sus cuates y todos encuentran lugares abiertos de noche o a cualquier hora del día”, agrega el chef Alcocer.

Así, nuevos establecimientos como La Querencia, El Taller, El Colegio, Mision 19 y La Justina, son también algunos de los nuevos lugares que la ciudad ofrece. “Incluso tres de los mejores 50 restaurantes de América Latina están ubicados en la Ruta del Vino de la Baja”, asegura el Secretario de Turismo de Baja. Un edén para los amantes de la alquimia culinaria y la bebida fina. ¡Buen provecho!

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