Terminó la edición 2013 del Tianguis Turístico en la ciudad de Puebla. Los resultados son interesantes ya que más allá de las expectativas, que para ser honesto no eran muy altas, la realidad es que el evento resultó exitoso en muchos aspectos. ¿Por qué fue mejor este Tianguis? Por una razón muy sencilla que además es el principio básico de cualquier exposición comercial: los compradores.
El CPTM y SECTUR se anotan un punto a su favor al traer a compradores auténticos y más aún cuando muchos de ellos fueron compradores nuevos que además mostraron mucho interés en México. Estos comentarios los escuché de muchos representantes de diversos estados como Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Chihuahua, D.F., Tlaxcala, Hidalgo, Jalisco y otros. Todos ellos coincidieron que los compradores eran de buen nivel y que las citas habían sido muy productivas.
Con esto se cumple la primera ley máxima de las exposiciones que es llevar a compradores adecuados que adquieran los servicios de los expositores presentes en el piso de exhibición.
Sin embargo, la otra cara de la moneda es el exceso de show político. Nuevamente vimos a muchos secretarios de turismo y sus respectivos gobernadores “inaugurando oficialmente” sus pabellones…como si esto fuera realmente importante o necesario. Además, cada inauguración de pabellón era una especie de competencia por llamar la atención. Cada uno de estos eventos estaba rodeado por personajes de la política del estado o destino en cuestión, por una gran cantidad de periodistas, además de curiosos y todo ello aderezado con música y show.
Esto tal vez sea bueno para las notas de prensa…aunque no creo que estas sean de mucha contundencia ya que solo reportan el corte del listón en el pabellón. Sin embargo, este tipo de demostraciones aleja a un jugador clave de la feria que es el comprador. Los compradores no quieren asistir a este tipo de circos sino que lo que quieren es llegar a contactar a los representantes de la oferta para ver que servicios pueden adquirir. Me tocó ver a varios compradores que literalmente huían de los pasillos donde había tumultos de gente, políticos y periodistas. Para colmo, el frenesí de las inauguraciones de pabellones se dio justo con el arranque del evento, por lo que en algunos pasillos se llevaba a cabo el recorrido inaugural mientras que en otros se cortaban los listones inaugurales de los pabellones. Por cierto, esto de inaugurar el pabellón del destino y hacer un corte de listón es algo totalmente pasado de moda… ojala alguien se lo explique a los funcionarios públicos.
Este Tianguis Turístico me parece que puede marcar un parteaguas gracias al éxito generado a través de los compradores. Esperaría yo que esta nueva era del Tianguis se vea reflejado en un nuevo modelo de negocios para el evento, lo que podría provocar que se den los primeros pasos para tener un Tianguis más comercial y menos político. Para ello, los Secretarios de Turismo de los estados deberán entender cual es el auténtico propósito del Tianguis, más aún ahora que hay más y mejores compradores. Veremos que nos depara la versión del 2014 en Cancún.
Sígueme en Twitter: @EduardoYarto