Tepic
Tepic, “lugar de las piedras macizas” en Náhuatl, ofrece grandes atractivos y sitios de interés para disfrutar y visitar.
Su fundación se remonta hasta la época prehispánica donde en esa época era un tlatoanazgo o una población subordinada que dependía de Xalisco. En la actualidad Tepic se sitúa en el centro del municipio con el mismo nombre, ubicado en un terreno plano asentado sobre valles y cuenta con tres principales elevaciones que son el Volcán de Sangangüey, el cerro de San Juan y el Cerro de Navajas.
Dentro de la ciudad existen atractivos con gran valor tradicional, tal como lo es el Parque Juan Escutia que cuenta con un gran admirable conjunto de jardines de eucaliptos y fresnos, que lo hacen un lugar frecuentemente visitado por los lugareños.
Este pueblo mágico también cuenta con dos museos de gran importancia para la localidad. El Museo Regional de Antropología e Historia cuenta con aspectos importantes de las culturas del Occidente, así como la Casa Museo del poeta Amado Nervo, donde se conserva el mobiliario original del poeta.
Tepic cuenta con una gran variedad de platillos muy al estilo Nayarita, pero su platillo más autentico del lugar son los bollos de plátano, así como el pescado sarandeado que es típico de la cocina mexcalteca. Las bebidas también cuentan con un sabor único como el licor de nanchi o el agua de cebada.
En cuanto a las artesanías que ofrece son para ellos una tradición ancestral, de ellas destacan los famosos Ojos de Dios que tienen un gran significado religioso y son cruces forradas de estambre de colores.
Tepic ofrece una gran variedad de opciones para aquellos que lo visitan, pero definitivamente lo más destacable del lugar es la hospitalidad y lo cordial de su gente, ven y descubre la inigualable experiencia.