DSCN4862Les cuento que este es mi segundo vuelo en globo aerostático, el primero lo hice en Hidalgo y ahora quise ir a Teotihuacan, una de las zonas arqueológicas más extraordinarias que tenemos en México.

Afortunadamente Teotihuacan se encuentra en el Estado de México,  muy cerca de la ciudad de México,  tan cerca que te da dos opciones; la primera es hospedarte en un hotel un día antes de volar y la segunda es  llegar el mismo día por la madrugada. Si vienes por primera vez recomiendo que te hospedes y así puedas aprovechar los tours por la zona arqueológica,  un paseo en bicicleta o un momento de relajación en un temazcal, este destino ofrece muchas opciones.

Cómo yo vivo al norte de la Ciudad de México decidí llegar de madrugada,  ya que no hay tráfico, es muy rápido y manejar con el fresco de las 5:00 a.m. siempre es emocionante, más al saber la experiencia que nos esperaba.

Llegamos al punto de encuentro y de ahí la empresa en relizar la experiencia en globo nos trasladaron al globopuerto en donde pudimos presenciar como inflaban el globo, un momento cálido por el fuego que usaron para levantarlo y el cafecito que nos dieron mientras esperabamos.

Una vez listo el globo aerostático subimos para emprender el viaje. El piloto dio la bienvenida, explicó las medidas de seguridad y advirtió de las corrientes de aire,  en aquella ocasión no estuvieron a nuestro favor y en lugar de volar sobre la zona arqueologíca fuimos de lado contrario.

Reflexión 1: "El que madrugada Dios lo ayuda..." este dicho no aplicó pero siempre hay que ver las cosas de la mejor manera.

Poco a poco nos alejamos de la zona arqueológica y al no saber la dirección que el globo tomaría  los paisajes fueron nuevos; encontramos cerros, campos de sembradíos, diferentes tonalidades de verde y vegetación extraordinaria (como unos magueyes que parecían haber salido de una película de Tim Burton)  todo bajo un cielo azul cargado de nubes.

DSCN4857Reflexión 2: Siempre hay que dejarse sorprender por los detalles.

Disfrutamos unos 50 minutos de vuelo, aterrizamos y brindamos porque el viaje fue todo un éxito, así que el piloto destapó  una botella de vino espumoso y dio unas breves palabras de agradecimiento.

Para cerrar la experiencia el piloto nos pidió ayuda para guardar el globo. ¿Sabías que la tela del globo puede medir entre 8 y 30 metros de altura y de 14 a 25 metros de diámetro cuando están inflados? Al final fue muy divertido ya que tuvimos que aventarmos a la bolsa donde se guardo el globo para sacarle el aire.

Tips: Si eres de las personas que tiene miedo a las alturas, te diría que las dos veces que he volado en globo han sido con personas que le tienen pavor y ellos son mis papás.  Además el viaje es tan suave y tranquilo que no hay nada que temer, eso sí,  no se te ocurra ver hacia abajo o te dará vertigo,  mejor disfruta del espectacular paisaje, toma fotos y unas selfies.

Si eres de las personas que creen que es muy temprano y no podrán levantarse (he escuchado esos comentarios de amigos) piensa que es una vez al año,  inténtalo porque la recompensa es única.

Al principio tendrás mucho frío,  ya que las mañanas son muy frescas,  sin embargo arriba del globo te calientas con el calor del fuego que mantiene inflado el globo.

Lleva solo las cosas indispensables al subir al globo ya que en la canastilla hay poco espacio.

Finalmente, si te animas a viajar en globo aerostático en Teotihuacan te deseo que tengas mejor suerte y el viento te lleve por encima de la imponente tierra azteca. ¡BUEN VIAJE!