Inmersa en la ciudad de
Cuernavaca, se ubica la zona arqueológica de
Teopanzolco, cuyo nombre en náhuatl se ha traducido como
El lugar del templo viejo. Su época de esplendor data del periodo Postclásico tardío (1150-1521 d.C.) el edificio principal es un Templo Mayor dedica a Tláloc y Huitzilopochtli, otras construcciones se relacionan con Ehécatl y Tezcatlipoca.

Originalmente era parte del señorío de Cuauhnáhuac que fuera conquistado por los Mexicas. Después de recorrer esta interesante ciudad prehispánica, nos dirigiremos al
Palacio de Cortés, hoy convertido en el museo Cuauhnáhuac, donde podremos conocer y seguir, a través de sus colecciones distribuidas en 19 salas, el devenir histórico del estado de
Morelos. Esta imponente construcción de arquitectura tipo fortaleza medieval es considerada el edificio civil más antiguo que se conserva en el territorio nacional.
Cuando funcionó como cárcel ( 1747-1821) estuvo prisionero don
José María Morelos y Pavón; en su recuerdo, el maestro
Diego Rivera, en 1930, pintó la imagen de este héroe nacional poniendo su rostro a manera del de Morelos, retrato que forma parte de una serie de murales relativos a la historia del estado, realizados en la terraza del segundo piso de este palacio.

Es una de las edificaciones virreinales de carácter civil más antiguas de Cuernavaca. El que fuera hogar del famoso conquistador español
Hernán Cortés, alberga hoy el
Museo Cauhnáhuac y resguarda la historia del estado, desde la época prehispánica hasta la revolución agraria liderada por
Emiliano Zapata. Encontrarás armaduras, monedas, trajes típicos, carruajes, la gran maquinaria de un reloj traída desde Londres, así como un cañón militar, armas de fuego y los restos de algunos entierros prehispánicos.