Esta semana amanecimos con la sorpresa de que nuestra multicitada Tasa 0 de IVA para Congresos, Convenciones y Exposiciones Internacionales está en riesgo de desaparecer pues así fue propuesto en la Reforma Hacendaria presentada por nuestro Gobierno Federal, lo cual sin duda alguna sería un retroceso en materia de competitividad en este sector.
Empiezo diciendo que el espíritu reformista que se respira en México impulsado por el Presidente Peña Nieto es por naturaleza un factor que atrae la celebración de reuniones en diferentes industrias; ya los organizadores de exposiciones y congresos de sectores telecomunicaciones, energéticos, laborales y educativos comenzaron a ver a México como sede ideal para las discusiones globales en esas materias. Por otro lado, en la industria de reuniones es una gran noticia los anuncios en inversión privada turística (y no turística) porque abona a la credibilidad (por la llegada y consolidación de marcas globales) y genera contexto y contenido (como se ha dicho aquí poniendo como ejemplo la industrias automotriz y aeroespacial tan sonadas en tiempos recientes).
Es por eso que resulta contradictorio que en una de esas reformas que buscan un México más competitivo y productivo a nivel mundial, se proponga eliminar este incentivo que lo único que hacía era poner a la industria de reuniones INTERNACIONAL en el rubro que le corresponde: las exportaciones... de servicios “de hotelería y conexos”.
Los motivos que se explican en la reforma es que al participar en las reuniones internacionales también miembros nacionales, es muy difícil dividir a la audiencia a la hora de fiscalizar y se estaba privilegiando a personas que debían pagar impuestos. Lo anterior, no es correcto, porque hay dos sujetos de la Tasa 0 (como está hoy): 1. los individuos, que para acreditar su nacionalidad tienen que dejar copia de su pasaporte y sólo les aplica Tasa 0 en su hospedaje (por lo tanto son documentalmente identificables) 2. Los organizadores internacionales que pagan CON RECURSOS EXTRANJEROS la cuenta maestra del evento (en donde sí, porque no, puede haber participantes nacionales también, pero el que paga es la empresa internacional también demostrada con documentos).
Ahora, me preguntarán ¿cuáles han sido los resultados del incentivo Tasa 0 a la hora de atraer eventos? Es muy difícil cuantificar cuantos de los eventos que hemos ganado lo hicimos por Tasa 0 tanto a nivel corporativo como en congresos de asociaciones, sin embargo, en el 2001 recibimos 69 Congresos (ranking ICCA) y en el 2011 fueron 175 , y en el 2012 163. Tampoco es imperceptible el aumento en Centros de Convenciones (dentro y fuera de las instalaciones hoteleras) y el incremento en estrategias hacia este sector (por algo será). Entonces, si, hay que ser autocríticos de que no hemos sabido, como industria, medir el beneficio concreto de esta medida, pero no tengo duda que ha sido un factor que nos puso (en ese momento, 2004 en que se aprobó) en el mapa competitivo de atracción de Congresos y Convenciones. Si ustedes revisan los folletos, páginas de internet, presentaciones de Cancún, Mazatlán, Puerto Vallarta, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, etc. y de las cadenas hoteleras que atienden esta industria TODAS tienen a la Tasa 0 como un gran factor de promoción de México. A mí ya sea ahora en lo empresarial o antes en lo institucional me ha tocado enfatizar por 10 años esta gran ventaja competitiva (creo que era la lámina 1 o 2 en mis presentaciones) y recuerdo muy bien cuando lo anunciamos en un evento en Berlín (previo al primer IMEX) al aplauso a México (priorizando esta industria) fue inolvidable. Otros países como Uruguay, Panamá y Costa Rica nos han copiado la medida; en Europa no es automático el incentivo pero se puede reclamar el IVA en la mayoría de los países en que se organiza un evento internacional.
Hay que aceptar también, que desde que nació este incentivo fiscal, las reglas de operación (sobre todo para los mexicanos) no fueron del todo claras y sencillas. De hecho, en la actualidad, los Operadores Profesionales de Congresos mexicanos peleaban por ser incluidos y poder facturar en 0 de IVA a los clientes internacionales, pues hoy sólo lo pueden hacer las empresas hoteleras y los recintos (incluyendo todos los servicios conexos de alimentos, bebidas, audiovisuales, traducción, etc.) pero no los operadores nacionales, lo que quizá provocaba cierta distorsión en el mercado… sin embargo, con todo y los problemas de operación que tuvo en el camino, ha sido una de las mejores demostraciones históricas de apoyo a una industria (que por ejemplo, en Estados Unidos, genera más derrama y empleos que el sector automotriz).
Si esta es una propuesta de reforma hacendaria con un alto contenido social (que lo es y lo aplaudo) sólo deben nuestros legisladores y funcionarios saber que, según el estudio del 2011 de Sectur, esta industria emplea más de 750,000 mexicanos y que la derrama no sólo beneficia a los turisteros sino a varios sectores incluidos en las Pymes. En la industria de reuniones no hay temporadas “bajas”, no hay precios de “mayoreo”, y es un gran importador y exportador de conocimiento. Ojalá recapaciten, en el marco complicado de los equilibrios políticos, y echen para atrás esta iniciativa que (sólo hablo por este aspecto de la reforma) es REGRESIVA.
Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE Global Meetings & Tourism Specialists, LLC Sígueme en Twitter: @echaillo