Este poblado de calles en desnivel y casitas blancas posee una singular ubicación geográfica que permite percibir distintos ambientes y ecosistemas en un solo lugar; de éstos destaca el agradable clima templado de su plaza central (considerado como “uno de los mejores del mundo”), debido a que se encuentra entre apacibles paisajes boscosos.
Tacámbaro está rodeado de maravillas naturales que lo convierten en un lugar único en el país, como la
laguna de La Magdalena, el
Parque Cerro Hueco, la
Cascada de Santa Paula y
La Alberca, uno de los tres cráteres volcánicos llenos de agua con los que cuenta el estado.
En tu visita al “balcón de Tierra Caliente” no dejes de conocer el
Santuario de la Virgen de Fátima, famoso por sus cuatro pinturas con imágenes de las vírgenes refugiadas y por la réplica que alberga del Santo Sepulcro, y la
Plaza de Armas, así como de disfrutar su deliciosa gastronomía, catalogada entre las mejores de
Michoacán.
Conoce más
El nombre Tacámbaro proviene de
tacamba (una especie de palma de izote), por lo que el vocablo se interpreta como “lugar de palmeras”. Es un pueblo de origen prehispánico que fue conquistado por los purépechas y fundado hacia 1535. La ciudad fungió como la capital de Michoacán en dos ocasiones, una en 1865 y la otra en 1915.
En uno de los portales de su plaza central habitó
Mariquita, la musa famosa a quien le compusiera Marco A. Jiménez la canción vernácula “Adiós Mariquita Linda”. Además, en este poblado vivió el escritor José Rubén Romero, autor de la popular obra "La vida inútil de Pito Pérez".
Lo típico
En este poblado podrás adquirir artesanías de
huinumu y
hoja de maíz, arte plumario, madera, huaraches, tejidos, bordados, obrajería, platería, alfarería, talabartería, herrería artística y papel maché. Uno de los mejores lugares para adquirir los productos tradicionales es la
Casa del Artesano, ubicada en la Plazuela del Santo Niño.
Atractivos y Alrededores
Templos y lugares de interés

Si visitas este Pueblo Mágico, primero haz una parada en el restaurante
El Mirador de Tacámbaro, donde podrás obtener vistas increíbles del lugar. Ya en el poblado, dirígete a la
Plaza de Armas “Benito Juárez” y descubre la
Catedral de San Jerónimo, que ha sobrevivido a temblores y a la Guerra de Intervención Francesa. En sus orígenes fue un convento agustino, cuya cúpula se desvaneció en el temblor de 1985, razón por la que fue reemplazada por una cubierta de cobre. El viejo claustro se utiliza como Palacio Municipal.
También conoce el
Templo del Hospital, heredero de aquellos centros comunitarios de atención a los desvalidos que fueron fundados por el primer obispo de Michoacán, don Vasco de Quiroga.
Dentro de los tesoros de este poblado está el
Santuario de Nuestra Señora de Fátima, una llamativa iglesia de mediados del siglo XX. En ella están las imágenes de las “Vírgenes Refugiadas”, patronas de Polonia, Cuba, Lituania y Hungría. En el altar mayor destaca la pintura de Cristo hecha por el artista húngaro Vilmos Szotz en 1974, y rodeada por los misterios del Rosario pintados por el muralista tlaxcalteca Diego Xochitiotzin. Afuera, este santuario tiene una réplica del Santo Sepulcro de Jerusalén, único en América.
No dejes de caminar por la
Plaza Nicolás Régules, la
Plazuela del Santo Niño (o Lázaro Cárdenas) -un espacio romántico por excelencia, enmarcado por su portal y su encantadora fuente de cantera-, el
Centro Cultural Amalia Solórzano y la
Casa del Artesano, así como de recorrer la
Capilla de Santa María Magdalena, que fuera la primera capilla de la región desde donde los agustinos comenzaron la evangelización.
Maravillas naturales

No puedes dejar Tacámbaro sin conocer parajes sorprendentes como
La Alberca, un bellísimo cráter volcánico lleno de agua y rodeado de pinos. El paraje es tranquilo y encantador, ideal para descansar y relajarse.
También conoce
La Laguna, un gran cuerpo de agua cercano a
La Magdalena. A diferencia de La Alberca que es de tonos verdes, en ésta predomina el azul. En invierno, esta zona se llena de aves migratorias y es un excelente sitio para pescar. Si vas con tu familia, un imprescindible es el
Parque Recreativo Ecológico “Cerro Hueco” donde podrán hacer deporte y comer las tradicionales carnitas, con las mejores vistas de la Tierra Caliente y La Alberca.
En el municipio de Tacámbaro se cuentan con alrededor de 20 caídas de agua, entre las cuales destacan la de
Santa Rosa con 80 metros de altura y la de
Santa Paula con 60, además de cascadas que nutren balnearios con sus aguas termales de usos medicinales.
Para más información visita:
michoacan.travel/en/
Fuente:
México Desconocido