La Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA), no termina de consolidarse. Viene su cuarta edición y arrastra problemas del pasado
Ante la crisis turística de 2009 que lastimó a México, producto la epidemia de Influenza (H1N1) y la crisis económica, principalmente en Estados Unidos, un grupo de empresarios decidieron unir esfuerzos y crear la Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA). Lo cual se logró en 2010.
Los objetivos, entre otros, fue la de “vender México y la región, pero también atraer nuevos mercados principalmente los llamados “emergentes”. Además de buscar el detonador de una mayor demanda turística para la Ciudad de México por todos los atractivos con que cuenta, pero sobre todo por su conectividad, capacidad hotelera, servicios y comodidades para todos los visitantes.
Se buscó un recito especial en la zona de Santa Fe, con la finalidad de dar una imagen de mayor seguridad, bienestar y, claro, bonanza.
El impulso que le dio a esta reunión la secretaría de Turismo del Gobierno del Distrito Federal, a cargo de Alejandro Roja Díaz Durán y el entonces jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard fueron muy importantes para su fortalecimiento.
Las evaluaciones de los resultados hechas tanto por la Universidad Anáhuac como la empresa de investigación estratégica como Parametría y algunas otras instituciones de educación superior, arrojaban un balance positivo.
Por ejemplo en la evaluación de FITA 2010, los expositores dijeron haber encontrado todo lo que buscaban y el tiempo de anticipación con el que recibieron la invitación para asistir a la feria fue el adecuado. Tuvieron 84 visitantes profesionales en promedio por stand. El 16% obtuvo más de 100 visitas y apenas el 3% ninguna. Seis de cada diez expositores cerró algún trato de compra o acuerdo comercial con visitantes profesionales durante el evento. El promedio de tratos o acuerdos fue de 26.
Se contó con 2,000 compradores de los cuales el 60% nacional y 40% internacional. Los visitantes profesionales fueron principalmente de la Ciudad de México (58%) y el Estado de México (10%).
La mayoría trabajaba en una empresa o agencia ocupando cargos como director general; ejecutivo de ventas; dueño o propietario; gerente en general y gerente de relaciones públicas.
El 77% de los visitantes profesionales que asistió a Fita 2010, señalaron que encontró todo lo que buscaba. Los productos o servicios que más interés generaron fueron los hoteles y/o hospedaje y las agencias de viajes.
Para 2012, el secretario de Turismo del Gobierno del Distrito Federal, Carlos Mackinlay, que ya había relevado a Alejando Rojas Días Durán, dio a conocer que los resultados fueron satisfactorios.
Indicó que Fita 2012 fue un "gran éxito", tanto en la generación de negocios entre profesionales, como en la visita de público en general, pues durante los cuatro días el recinto recibió a más de 80 mil visitantes.
Aseguró que tras cuatro días de trabajo, participaron "unos 4 mil 800 compradores de México y el extranjero", y que en los dos primeros días, los profesionales del turismo realizaron "diez mil citas de negocios previamente establecidas y se concretaron un número superior o igual, mientras que los casi tres mil 200 expositores, de cerca de 800 empresas, mostraron los diversos destinos de México y el mundo".
Igualmente, resaltó la participación del sector turismo de congresos, convenciones, incentivos y reuniones, toda vez que 40 meeting planers de alto nivel de Estados Unidos y Canadá, tuvieron una intensa agenda de trabajo para fortalecer este segmento de convenciones, lo que permitirá prever la realización de cuando menos 15 congresos más en los destinos participantes en Fita 2012.
La Feria fue además sede de la Conferencia Nacional de Gobernadores y de la reunión de la Confederación Turística (CNT), las cuales entregaron sus agendas de trabajo y propuestas a Carlos Joaquín González, coordinador de Turismo del Equipo de transición del presidente electo.
Hubo problemas de conectividad. La mayoría de los teléfonos móviles no lograban enlazar correctamente y las comunicaciones en general fueron un fracaso. Sin embargo, ante los aspectos positivos, lo negativo quedó en el anecdotario.
Lamentablemente en este trayecto la FITA ha enfrentado serios problemas. El más grave, fue el desconocimiento de Alejandro Rojas Días Durán, entonces secretario de Turismo del gobierno capitalino de la feria y sus organizadores.
De manera oficial anunció que cambiaría de nombre a Feria Internacional de Turismo México City. Y su organización se pondría a licitación para que participaran los empresarios interesados y no sólo el gobierno de la Ciudad.
Esta pugna con los organizadores fundadores dio como resultado la destitución de Roja Díaz Duran a su cargo de secretario de Turismo; pero también afectó la imagen de la Feria que, a partir de ese momento perdió el apoyo económico que venía recibiendo para su realización, por parte del gobierno capitalino.
Ahora del 26 al 29 de septiembre de este 2013, se llevará a cabo la cuarta edición de la Feria Internacional de Turismo de las Américas, en Expo Bancomer Santa Fe. Lamentablemente no hay elementos que nos permitan asegurar que será un éxito. Más aún existen elementos que pronostican un fracaso.
No ha habido la adecuada difusión, no hay el registro de un buen número de compradores y los expositores se quejan de elevados precios por los espacios para mostrar sus productos. Por si fuera poco las autoridades tanto locales como federales han dado poco apoyo. A la conferencia de presentación fueron funcionarios menores y prácticamente pasó desapercibida.
Falta poco para saber que pasa y cuál es el futuro de la Feria Internacional de Turismo de las Américas. Pero todo indica que será un fracaso.
Por el bien del turismo y por el bien de la Ciudad de México. Deseo estar equivocado.
¡Hasta la próxima!
Por Juan Gerardo Reyes