Salvador de Bahía fue la primera colonia que fundó la corona portuguesa en Brasil en 1549. Tal es la razón que dicha ciudad refleje, a través de sus iglesias y edificios coloniales -declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985- rasgos portugueses, africanos e indígenas, características que la han dado a conocer, desde hace mucho tiempo, como la "Roma Negra".
Por ello Salvador de Bahía es una sede de Brasil 2014.
Existen otros elementos africanos que también se dejan sentir en esta ciudad; en sus múltiples plazas y centros de reunión, por ejemplo, se practica capoeira (mezcla de arte marcial y baile que apareció en Brasil influido por los esclavos africanos) y puede escucharse el ritmo de los agogôs y atabaques (percusiones de las baterías de samba)durante los rituales pertenecientes a la religión sincrética candomblé.
Salvador de Bahía recibe a los equipos participantes de la Copa Mundial 2014 en un nuevo recinto: el
Arena Fonte Nova con capacidad para más de 56 mil espectadores.
Ese modernísimo estadio tiene un techo con estructura metálica ligera; además, un restaurante panorámico y un museo. En dicho conjunto deportivo hay mucho más que partidos de fútbol; este proyecto incluye tiendas, hoteles y hasta una sala de espectáculos.

Uno de sus principales puntos de interés es el Elevador Lacerda, el primer ascensor público del mundo. Es todo un imán, tanto para los visitantes, que se quedan admirados ante su belleza, como para sus habitantes, por su gran funcionalidad. Desde lo más alto de sus torres se disfruta de una impresionante vista del resto de las atracciones turísticas de Salvador, con la espectacular panorámica de la Baía de Todos os Santos (Bahía de Todos los Santos) como telón de fondo.
Este imponente monumento también es un atajo que conecta la histórica parte baja de la ciudad, al borde del mar, con la moderna parte alta, en plena expansión. Todos los que utilizan el elevador, ya sean turistas o residentes, insuflan vida a la economía de la ciudad y la colman de pasión por el fútbol.