Turismo de Reuniones, Salón, MontajeSustentabilidad es un término que en la última década se puso mucho de moda, quizá porque nos empezamos a dar cuenta que en ciertas actividades económicas estábamos matando a la gallina de los huevos de oro (en este caso que nos ocupa en el Turismo y más específicamente en el Turismo de Reuniones).    Hay tres tipos de sustentabilidad que tienen que coincidir en los planes de desarrollo de un país: Social, Ambiental y Económica, es decir incorporar a las comunidades  en los beneficios del turismo, cuidar los recursos naturales-culturales que forman la esencia del turismo y lograr que la empresas logren beneficios económicos que puedan por lo tanto derramar en la población local.

Aquí algunas reflexiones que nos pueden ilustrar de donde andamos en esta materia.

1. La obsesión por los números: El modelo de desarrollo turístico de México, que sin duda alguna ha sido exitoso, tenía como base el volumen de visitantes a los destinos turísticos. Las propias instituciones de Gobierno fomentaron la atracción de turismo masivo con: los acuerdos con los mayoristas, la organización del Tianguis Turístico (que pone a la oferta un poco a merced de los negociadores de tarifas en la parte de la tour operación) y la priorización del ranking en cuanto a número de turistas vs. el ranking de divisas. Sin duda, esto es lo que México tenía que hacer en ese momento histórico para darse a conocer en el mundo y lograr que todos esos visitantes al tener buenas experiencias fueran embajadores eternos de nuestro país. Sin embargo, apostarle al volumen a precios bajos, trae consigo un deterioro de la planta hotelera, salarios bajos y la llegada de visitantes con patrones de consumo no siempre favorables para la convivencia con la población local.

Ixtapa Foto Fonatur2. La movilización de fuerza de trabajo: La construcción de los CIP´s (Centros Integralmente Planeados) provocó que existieran corrientes migratorias de empresarios, ejecutivos turísticos y prestadores de servicios que de todas partes del país (e incluso del extranjero) llegaron a Cancún, Los Cabos, Ixtapa y en menos medida a Huatulco y Loreto. Esto provocó en un inicio, que las comunidades locales, en lugar de ser beneficiadas directamente, quedaran un poco desplazadas en el reparto de las ganancias que por turismo tenían los destinos. Después vinieron los programas que intentaron desconcentrar la actividad turística como el Mundo Maya, Ciudades (y Tesoros) Coloniales, Frontera Norte, Corazón de México, Ruta de Cortés y Barrancas-Mar de Cortés, que sin duda ayudaron a una mejor distribución de la derrama, pero aún no logran (con honrosas excepciones) ser incorporadas a los catálogos de producto internacional. Por último en este tema del desarrollo habría que poner en la fórmula el modelo del Todo Incluido, que empezó sólo en algunos hoteles y que se ha difundido provocando en ocasiones que la derrama y la experiencia se concentren en lugar de distribuirse entre todos los jugadores de un destino. Ahora, este es un tema de mercado, pues nadie podría negar lo exitoso que han resultado estos "resorts" que por cierto han incursionado también de manera importante en el turismo de reuniones, pues al tener todo en el mismo techo, reducen las complicaciones y stress de un organizador internacional y hay que decirlo... la calidad de los servicios, alimentos y experiencias en hoteles todo incluido ha mejorado exponencialmente y cubre todos los rangos de precios y segmentos.

Montaje Auditorio, Reuniones, Meetings3. Construcción de Recintos: Por último, abordaré un tema todavía más íntimamente relacionado con nuestra industria y me refiero al "boom" que en materia de Centros de Convenciones ha habido en México. Por supuesto que es una gran noticia el que estemos cada vez más equipados, por supuesto que no pudiera haber una ciudad que se promueva como sede de grandes eventos sin un espacio digno para albergarlos, sin embargo, el "como", en "donde", quién lo opera, quién lo comercializa, como lo promueven y como lo conceptualizan es vital para el verdadero éxito de los destinos. No se trata de construir grandes edificios con un impacto urbano importante sin la debida planeación a largo plazo y sobretodo sin una estrategia integral que lo soporte. Lo hemos dicho en varias ocasiones y hoy creo que es más claro que nunca, los Centros de Convenciones por lo general no son negocio en si mismos, pero son negocio para la comunidad receptora; son sin duda detonadores del desarrollo regional y por lo tanto PUEDEN ser factores de sustentabilidad económica y social (difícilmente ambiental, aunque algunos como Centro Banamex tengan certificados en esa materia). Es a los Gobiernos a los que les toca el fomento y estímulo al desarrollo, por lo que SI es una buena idea que inviertan en recintos con visión a futuro, pero en un modelo incluyente, que permita la atracción de inversiones colaterales y sobretodo el surgimiento de muchas empresas pequeñas de servicio y atención a la demanda que se generará... con una estrategia de mercado que atraiga eventos en un período largo de maduración.

Todo lo que se requiere es conciencia de sustentabilidad y visión a largo plazo.

Eduardo Chaillo, CMP, CMM

Global Meetings & Tourism Specialists, LLC

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