La
Reserva Celestún se encuentra a 90 Km al oeste de
Mérida, Yucatán.
Celestún, que significa “piedra pintada” en maya yucateco, es un tranquilo pueblo de pescadores situado al oeste de
Mérida, a lo largo de la costa del estado de
Yucatán. Este sitio alberga hermosas playas y palapas, restaurantes con techos de paja que sirven los mejores pescados y mariscos en la región.
Un puerto de ensueño ya que conviven las especies más exóticas de la geografía yucateca, como el flamenco rosa que con su vuelo y sonido convierte el ambiente y hace un bello espectáculo natural: decenas de esbeltas aves alzan el vuelo para llenar el cielo de tonos rosa.

La principal atracción en
Celestún es la
Reserva de la Biosfera Ría, una gran reserva de humedales costeros y refugio de vida silvestre. Situada cerca de la frontera con Campeche y abarcando unos impresionantes 590 kilómetros, la
Reserva de la Biosfera Celestún es una de las más hermosas zonas naturales en el estado de
Yucatán, comprendiendo una de las mayores áreas de manglares en el
Golfo de México. La reserva es poco profunda, está cubierta de vegetación y salpicada de lagunas, salinas y cenotes (pozas subterráneas).

Con extensas playas plagadas de cocoteros y el mar es apacible con agua cristalina, los pescadores pueden pasear a toda hora ofreciendo una estampa típica de la costa
Yucateca. El atardecer en
Celestún es otro regalo de la naturaleza que hay que disfrutar. El antiguo faro inclinado, que se ubica cerca del muelle de pescadores, se mantiene firme; aún desafía las leyes de la física para asombro de los visitantes, que han encontrado en este vigía otro símbolo de
Celestún.
Los paseos por el río son contratados en el puesto que da entrada a
Celestún. Cada lancha lleva de 4 a 8 personas, dependiendo de la marea, los lancheros de la Ría ofrecen dos opciones de paseo: la ruta norte, que incluye la visita a la zona donde anidan los flamencos, recorrido por los manglares y el ojo de agua, y la ruta sur, que incluye visitas al
Bosque Petrificado, a
Punta Pelícano y al
antiguo Rancho Cocotero de San Joaquín.

El
"Ojo Baldiosera" es la mayor concentración de agua dulce dentro del manglar. Cuenta con pequeños muelles y pasajes por donde los visitantes pueden tener acceso al lugar. Las cristalinas, refrescantes aguas invitan al viajero a darse un chapuzón. Al otro lado de la ría se ubica el bosque petrificado, un espacio digno de la creatividad de un artista plástico: los árboles secos dan forma a imágenes surrealistas, caprichosas, donde el tiempo parece haberse detenido.