Si bien es cierto que hoy en día está creciendo el número de recintos en nuestro país, la cifra se aproxima a los 70 edificios; no hay que dejar a un lado la pregunta: ¿Y para qué tantos recintos?
Formamos parte de un segmento muy importante que es el Turismo de Reuniones y un recinto es una pieza clave; es un detonador de la economía.
Con un par de ejemplos voy a contestar la pregunta:
Si se lleva a cabo un congreso en un centro de convenciones los organizadores y visitantes van a necesitar transportación aérea, terrestre (taxis, autobuses), hotel en donde hospedarse, alimentación (ya sea del recinto, un banquetero o restaurante), equipo audiovisual, traducción simultánea, seguridad, edecanes, por mencionar algunos.
Si se tratara de una exposición, además se requeriría de uno o varios contratistas que monten el evento, decoradores, publicidad, estacionamiento para los visitantes, transporte público, servicios financieros, empresas de registro, mensajería, carga internacional.
Adicionalmente, algunos eventos llevan a cabo eventos sociales en lugares representativos de cada ciudad, puede ser el Centro Histórico, un teatro, la playa. En lo personal me ha tocado hasta una cena en el desierto, sin dejar a un lado los campos de golf o los programas de acompañantes para quienes viajan con su cónyuge.
Todo lo anterior, es lo que gira alrededor de un centro de convenciones, pero no es lo único, esto es solo lo más representativo, sin dejar a un lado a las autoridades municipales, estatales u Oficinas de Convenciones y Visitantes.
Los organizadores de eventos son cada vez más profesionales y están acostumbrados a estándares de calidad. Con tantos recintos que tenemos ahora hay que llenarlos, la siguiente pregunta es: ¿Existe suficiente demanda para la oferta de los recintos actuales? Es un reto a la creatividad y a la competitividad, es justo ahí en donde los recintos y hoteles necesitan unir esfuerzos en vez de dividirlos y prostituir el mercado. Es ahí cuando cobra sentido el trabajar todos juntos en una estrategia de destino para que todos ganemos y el organizador no solo piense en un recinto, sino en un destino.