La plantación más grande de té verde en Japón se encuentra en Shizuoka, una provincia situada en el centro de la isla. Aquí, en las faldas de la montaña Agawatake –donde se erige un gigantesco ideograma chino hecho con cipreses que dice “té”– se extienden los kilométricos campos de cultivo de esta hoja.
Ya que el té es un gran negocio en este poblado (deja ingresos por 400 millones de dólares anuales), el gobierno local ha decidido rendirle homenaje con un singular festival: el Festival del Té. ¿La idea? Reforzar la importancia cultural de esta bebida, incrementar el turismo del té en la región y aumentar las exportaciones.
Durante el Festival del Té se ofrecen catas, ceremonias tradicionales, conferencias e incluso masajes con esta aromática infusión.
Fuente: vidayestilo.terra.com.mx