Antiguo centro minero, generador de gran parte de la riqueza que identificó a esta zona del estado de San Luís Potosí. Hoy convertido en un pueblo fantasma, Real de Catorce se distingue por un largo túnel de acceso, conocido como Túnel de Ogarrio, que mide 2.3 kilómetros de longitud; por ser de un solo carril, la entrada está controlada -mediante sistema de radio comunicación- en ambos lados.

Situado en una de las zonas más altas de la Sierra de Catorce -2750 msnm- Real es uno de los sitios más fríos de la República, especialmente en las noches, pero también con el mejor paisaje de altura de toda la Meseta Central; de ahí que la mejor opción en este sitio es la caminata. Un buen paseo que combine está actividad con la apreciación del paisaje, es visitar el Cerro del “Quemado” o “Montaña Sagrada” –situada a hora y media de camino- en cuya punta  está un centro ceremonial, considerado por los Wixarrica (Huicholes) como el ombligo del Mundo. A lo largo del camino (cerca de 12 kilómetros) las vistas del valle y el semidesierto son espectaculares.

De entrada, cruzar por Ogarrio es como entrar a una puerta del tiempo, la cual conduce a un pueblo de más de 200 años de antigüedad -originalmente llamado Real de Minas de la Limpia Concepción de los Álamos- que en sus años de gloria era el primero en recibir las novedades europeas: moda, cultura, ciencia y tecnología, debido a su floreciente economía basada en la minera. Para 1920 su economía decayó, la gente emigró a otros lugares y sus edificios fueron abandonados, convirtiéndose en un pueblo fantasma.

En este Pueblo Mágico –que se localiza en la Zona del Altiplano, a 254 kilómetros de la capital del estado y a 61 kilómetros de Matehuala- existen diversos sitios de interés para los visitantes, como el Jardín Hidalgo, considerado el corazón del pueblo, circundado por árboles, locales comerciales y restaurantes.

De entre las desoladas calles del pueblo, cuyo esqueleto cuelga dificultosamente de las faldas de la montaña, destacan edificaciones con valor arquitectónico que hablan del auge de su pasado como la Plaza La Carbonera, en cuyo alrededor se puede admirar la Parroquia de la Purísima Concepción, la fachada del Palacio Municipal y la Casa de Moneda; donde se acuñaron las primeras monedas que circularon en México.

También está el Palenque de Gallos, construido –a mediados del Siglo XIX- a manera de un anfiteatro romano, con una acústica que da la impresión de ser un lugar mágico; ya que si alguien habla estando exactamente en el centro, se escucha como si éste trajera micrófono. Cuenta con asientos labrados en piedra de cantera, donde además de las peleas se presentaban otros espectáculos artísticos.

Sobre la calle de Zaragoza se ubica la Plaza de Toros, con una magnífica vista del valle y la cañada que rodean el poblado, donde se realizaban las corridas, mientras que enfrente se encuentra el Panteón Municipal con dos secciones, una dedicada a San Francisco de Asís y el otro con la Virgen de Guadalupe.

Estando en Real de Catorce  no deje de visitar Waldley, un pueblo fantasma Waldley, donde se encontrará con viajeros provenientes de todo el mundo, que llegan hasta ahí por el deseo de probar el famoso híkuri o Peyote.

En las partes bajas de la Sierra se localiza la Reserva Natural de Wirikuta, tierra sagrada de los Wixarrica, perteneciente a la etnia de los huicholes; encargados de recolectar y emplear para sus ceremonias el Peyote o “Carne de Dioses”, como ellos mismos lo llaman.

También se pueden realizar recorridos a caballo: a la  Ciudad Perdida (Estación Waldley) y al Cerro del Quemado o Wiricuta, donde anualmente los huicholes llegan a celebrar el Ritual del Peyote.

Si no tiene un “Todo Terreno” y desea vivir la experiencia, aquí podrá contratar un tour para pasear por el camino viejo a Real de Catorce a bordo de las famosas “Willis”; antiguos jeeps de la Segunda Guerra Mundial y actualmente vehículos característicos de la Sierra de Catorce. Otras actividades que puede realizar son: safaris fotográficos, exhibición de descenso en parapente, bicicleta de montaña, cabalgata por la región y recorridos guiados por el centro histórico, el desierto para conocer la vegetación o en el interior de una mina: “Dolores”, “Trompeta” y “Padre Flores”.

La principal festividad de Real de Catorce,  se lleva a cabo el 4 de octubre, cuando se celebra a su santo patrono, San Francisco de Asís, mejor conocido por lo lugareños como el “Santo Charrito”. Durante los festejos que duran varios días –del 1 al 4- se realiza una feria a la que acuden miles de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, atraídos por la devoción a “Panchito”.

El arte de la cocina potosina se hace presente en este singular poblado, donde se puede degustar el famoso “asado de novia”, barbacoa, nopalitos de monte, acompañados con un trago de aguardiente o mezcal, y de postre jalea de biznaga y cabuches.

Mientras que las artesanías de más arraigo en este sitio son los objetos elaborados con técnicas huicholas, especialmente trabajos en chaquira, aunque también se pueden visitar los talleres de platería, donde se pueden adquirir objetos de joyería y orfebrería a precios muy accesibles.

Cómo llegar: 1) A 67 kilómetros al noroeste de Matehuala, por la carretera estatal s/n tomar la desviación a la izquierda en el km 36, y 257 km. Al noreste de la ciudad de San Luís Potosí por la carretera 57.

Desde Matehuala hay salidas diarias a Real de Catorce en la Central de Transportes Tamaulipas (SENDA) Horarios de 8 a 10 horas (sólo cuando hay demasiado pasaje) y 12, 14,16 y 18 horas.

2) Saliendo de la ciudad de San Luís Potosí tomar la carretera estatal núm. 57 con dirección a la ciudad de Matehuala; de ahí a 28 kilómetros más adelante se encuentra el camino empedrado que conduce a Real de Catorce.

Sígueme en Twitter: @LuluTurismoMx