Para los amantes de la tierra y del vino, no puede haber mejor evento para disfrutar, que las fiestas de la vendimia. Este famoso festejo que se organiza en los viñedos de todo el mundo para celebrar y reconocer con alegría, el final de un año de trabajo en el campo y el inicio de la recolección de la uva, para iniciar con el proceso de elaboración del vino.
Para este fin de semana, quiero recomendarles una escapada a la vendimia de viñedos La Redonda, en el Municipio de Ezequiel Montes, en el Estado de Querétaro. A poco menos de dos horas en auto desde la Ciudad de México, se encuentra esta casa vinícola mexicana. Llegar es muy fácil, solo se toma la autopista de cuota hacia la ciudad de Querétaro, hasta la desviación a San Juan del Río, de ahí por el libramiento hacia Tequisquiapan para después continuar rumbo a Ezequiel Montes y poco antes de llegar, toparse con la entrada a los viñedos a pie de carretera, a la altura del km 33.5.
La entrada a La Redonda, nos recibe con una pequeña enoteca donde podemos comprar y degustar los productos de la casa, sigue después un camino empedrado hasta el cuerpo principal de las instalaciones. Todo está listo para consentir a los asistentes. Las carpas, las mesas, los puestos, los escenarios para los diversos espectáculos. Música, comida y sobre todo buen vino, es lo que espera a los visitantes. Todo en un ambiente completamente familiar.
Sin duda, este tipo de experiencias, que forman parte de los productos del enoturismo, se deben promover y disfrutar, ya que son una mezcla de elementos enológicos, gastronómicos, ecológicos y culturales que integran a los participantes, no importando las edades.
Para empezar, uno se registra y a cambio del correspondiente pago de la entrada, recibe una copa de vino para abrir los sentidos. Existen recorridos guiados, a pie o en pequeños autobuses adaptados para disfrutar de un paseo por los viñedos. Están también los carruseles para el pisado de uvas. Espectáculos de baile y canto, desde el flamenco hasta la trova y el canto popular.
Como no recordar Un paseo por las nubesde Arau, película cursi y romántica, pero que daba una visión clara del amor que profesan los que dedican su vida a la vid. Y La Redonda es el claro ejemplo del amor de una familia que, ya a lo largo de tres generaciones, ha entregado su pasión a la tierra y al vino.
Me declaro amante del vino y sobre todo ferviente promotor del vino mexicano. Por eso, desde el Valle de Guadalupe en Baja California hasta Ezequiel Montes en Querétaro, hagamos turismo en México y consumamos vinos mexicanos. Hasta la próxima.
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