¿A qué se atribuye el miedo a volar?¿A qué se atribuye el miedo a volar? Como otras cosas que ocurren en la vida, no hay una sola razón por la que se desencadena el miedo a volar.

Muchas veces puede ser a raíz de haber tenido una experiencia no grata en un avión (mucho movimiento, una larga espera, ruidos extraños y desconocidos, etc.) y, por desconocida o sorpresiva, haber sido vivida como de extremo peligro. Es frecuente la consulta de personas que, por ser muy influenciables, se dejan llevar por los comentarios de otras personas. Es llamativo ver que hay personas que jamás han volado y que pueden hablar del avión, de sus movimientos y hasta de sus olores simplemente por los relatos de terceros o por lo visto en películas o series.

¿Tiene que ver con la personalidad?

Mucho tiene que ver el tipo de personalidad. Los ansiosos tienden a ver catastróficamente las cosas y a anticipar desgracias, predecir catástrofes y magnificar los peligros. Los supersticiosos toman cualquier hecho como señal de maldición o castigo divino, seguros de que la muerte o el dolor los alcanzará en un avión. Las familias aprensivas y miedosas, para las que todo es inseguro, creen que no se puede confiar en nadie: se convencen de que los demás son negligentes. Se podría continuar ejemplificando, pero creo que basta con estos ejemplos para comprender que el miedo al avión o a volar no es privativo de una sola modalidad de personalidad.

¿Es común el miedo a volar?

Las estadísticas mundiales afirman que una de cada 5 personas de las que vuelan puede llegar a desencadenar aerofobia. Son personas que llegan a evitar volar, aún a riesgo de no aplicar para promociones laborales o hasta perder el trabajo, e incluso padecen la marginación de amigos o conflictos interpersonales con la familia a causa del miedo a volar.

Fuente: lt10digital.com.ar