Recientemente he tenido la oportunidad de interactuar con actores del mercado latinoamericano de congresos y convenciones, debido al tipo de actividad empresarial en la que opera mi nueva empresa. Lo anterior, no hace más que reafirmar mi convicción de que si bien hay un creciente interés en los compradores del sur por organizar eventos en México, es un mercado complementario al de nuestros vecinos del norte. Mucho se ha comentado sobre la privilegiada posición geográfica y cultural de México para potenciar las relaciones con ambos hemisferios de nuestro continente, perteneciendo geográficamente a Norteamérica y culturalmente a Latinoamérica, de ahí que debemos de seguir fungiendo como puente de conexión en los negocios y de traducción en cuanto al lenguaje de la industria de reuniones global.
Hay ocasiones en que surge la tentación de sólo atender un lado de la fórmula: en el caso de los que opinan que hay que voltear y apostarle más al mercado de Sudamérica ponen el entendimiento (idioma) como uno de los factores que nos harían más fácil el acceder a ese mercado; también comentan que existen algunos gremios para los que su Congreso Panamericano es incluso más importante que el Mundial de determinada especialidad; también se comenta que la inversión requerida para incursionar en el mercado latinoamericano de eventos es menor a los recursos que implica penetrar profundamente el mercado Norteamericano. Todo esto es cierto en alguna medida: en el tema del idioma no tanto, pues el primer mercado en Sudamérica es Brasil y no conozco muchos prestadores mexicanos que dominen el portugués; pero en los asuntos de foros panamericanos e inversiones son razonables los argumentos.
Por otro lado, también están los que únicamente buscarían el mercado de EU y Canadá, con la visión de que aún nos falta mucho que atraer en cuanto a porcentaje de los segmentos corporativos y de asociaciones y que más vale seguir insistiendo en “agrandar el pastel” de los eventos que salen de estos dos países, que dispersar esfuerzos y presupuestos hacia otras geografías. La visión de estos actores es que nuestras ventajas competitivas (como la cercanía, accesibilidad, diversidad, conectividad, hospitalidad, incentivos fiscales, calidad en los servicios, presencia de marcas globales e infraestructura) apenas se empiezan a valorar en el mercado estadounidense y que por lo tanto no se puede echar marcha atrás en los esfuerzos que mal que bien, nos han llevado hasta ese posicionamiento. En particular los destinos de playa orientados a convenciones han sido muy exitosos en la atracción de eventos desde el norte. Ante esto, yo diría que es un poco peligroso el poner “todos los huevos en la misma canasta” pues ya hemos visto que en el tema de reuniones el dicho ese de que cuando EU estornuda a nosotros nos da pulmonía, puede ser adecuado. Sin embargo, no debe dejarse de lado que la sede de las organizaciones más importantes en materia de Congresos, Convenciones e Incentivos están en los Estados Unidos y que la cantidad de Congresos de Asociaciones y sobretodo Corporativos que se celebran en territorio americano (y que por lo tanto podrían rotarse en los tres países de Norteamérica) es IMPRESIONANTE.
Así, habiendo explorado la dinámica de oferta y demanda arriba y debajo de nuestra localización geográfica, reitero mi posición: debemos ayudar a que ambos mercados se encuentren; hoy, cuando lo que mandan son los contenidos (content is KING) y los contextos (context is QUEEN), no se trata sólo de tener buenos recintos, muchos hoteles y algunos vuelos directos. Se trata de que las corporaciones y asociaciones del norte del continente se internacionalicen primeramente hacia el sur, que expandan sus membresías, que desarrollen alianzas y que entiendan que el futuro socioeconómico de Latinoamérica les es indispensable aprovecharlo. Por otro lado, creo que en algunos países Latinoamericanos no han potencializado la atracción de convenciones y congresos provenientes del Norte, pues no se han interiorizado de estas organizaciones globales.
Ambas regiones pues, deberán ser interdependientes y complementarias de ahora en adelante y que mejor que MEXICO: que ya forma parte de las organizaciones globales, que ha doblado su infraestructura especializada, que ha incursionado en las certificaciones internacionales del sector, cuyos destinos son muy competitivos en ambos mercados, cuya conectividad aérea es tan conveniente en ambos sentidos y con grandes aportes al Contenido científico y con un excelente CONTEXTO dado el “momentum” reformador e industrial que está viviendo juegue su rol como el gran CONECTOR viendo inteligentemente hacia ambos hemisferios.
La industria de reuniones de las Américas agradecerá, reconocerá y gratificará nuestro liderazgo!
Eduardo Chaillo, CMP, CMM, CASE Global Meetings & Tourism Specialists, LLC Sígueme en Twitter: @echaillo