Sin lugar a dudas los Prismas Basálticos son cátedra del poder y la armonía del tiempo. Formados millones de años atrás cuando un cuerpo de lava cayó y se enfrió abruptamente dentro de la barranca conocida como Alcholoya y descubiertos por el explorador alemán Alexander Von Humboldt en 1803, hoy en día los Prismas Basálticos son una oferta turística completa cuyo magnetismo apenas se compara con la posibilidad de ser testigos de las proezas del tiempo sobre la Tierra.