A tan sólo cuarenta minutos de Mazatlán se encuentra la playa de Las Labradas. Sobre su arena yacen cientos de piedras azuladas y negras, en cuya superficie se aprecian una infinidad de figuras labradas. Aves, reptiles, figuras humanas, celestes y geométricas, espirales y laberintos pueden encontrarse en estos petroglifos. No se sabe bien cuándo y cómo fueron labrados, pero eso no le resta valor a este destino, testigo de un arte hermoso y milenario que conecta el pasado con el presente. Otra zona de petroglifos que se puede visitar es el Cerro de la Máscara, en el municipio El Fuerte y en Sinaloa de Leyva. A una hora de camino de Mazatlán, a través de la Maxipista, usted podrá llegar a un escenario donde el pasado se resiste a abandonarnos. La playa de Las Labradas, ya en el vecino municipio de San Ignacio, es un lugar lleno de encanto donde pueden apreciarse petroglifos tallados en las rocas ante el incomparable escenario marino. Estas imágenes, sencillas y cautivadoras, son una huella del paso de los aztecas rumbo a la fundación de México-Tenochtitlán y representan imágenes en espiral y demás simbolismos sagrados cuyo secreto aún se mantiene. El lugar cuenta con restaurantes típicas y guías capacitados que podrán hacer su encuentro con nuestra prehistoria en algo verdaderamente inolvidable. playa de Las Labradas

Como llegar

Se toma la carretera 211 que va de Mazatlán a Culiacán, y aproximadamente en el km. 75, antes de llegar a Estación Dimas, se encuentra la desviación a Barras de Piaxtla. Este camino es de terracería en buen estado. Para llegar a San Ignacio, hay que llegar a Estación Dimas y de allí hay una carretera que va a Coyotitán. De este poblado sale la carretera que llega a San Ignacio, y de Piaxtla a San Ignacio hay una distancia de aproximadamente 50 km. En Barras de Piaxtla no existe ninguna infraestructura hotelera, y sólo en San Ignacio se pueden encontrar un par de pequeños hoteles de buena calidad. La playa de Las Labradas