Cada año, durante las festividades del Día de Muertos, miles de turistas se dan lugar en los cementerios de todo México para revivir la tradición de celebrar a los difuntos.
Panteón Civil de Dolores. Es considerado el más grande en Latinoamérica, y su Rotonda de las Personas Ilustres resguarda los restos de más de 100 personalidades políticas, culturales y científicas.
El Panteón Español y el Panteón Jardín, también en la Ciudad de México, destacan no sólo por la belleza de su arquitectura, sino por las personalidades que allí descansan, como Cantinflas, Jorge Negrete, Pedro Infante, Tin Tan y Pedro Armendáriz.
Museo Panteón de Dolores en Jerez, Zacatecas. Este cementerio conserva los restos de las familias más acaudaladas de antaño en la región; el valor artístico de las tumbas y mausoleos es incalculable, pues mezclan los variados estilos artísticos en boga en el siglo XIX.
Museo Panteón de San Fernando. Este fue el panteón más caro y exclusivo durante el siglo XIX y alberga a varios personajes célebres, como Benito Juárez y Francisco González Bocanegra.
Panteón Inglés. Reconocido recientemente como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en este bello cementerio reposan cientos de mineros británicos, escoceses, irlandeses y mexicanos que habitaron hace más de cien años en Real del Monte.
El Panteón de Belén localizado en Guadalajara, e también funciona actualmente como museo, gracias a las bellas formas que integran sus múltiples criptas.
Panteón Yáñez, Hermosillo. Conocido por el enorme mural que adorna sus paredes exteriores, este camposanto sonorense es quizá el más colorido del listado.
Panteón General de Mérida. En el otro extremo del territorio nacional se encuentra este lugar, que dentro de algunos meses se convertirá en un Museo de la Muerte, gracias a la riqueza de sus estatuas y mausoleos, que combinan el art decó, el gótico y hasta elementos mayas.
Fuente: pulsoslp.com.mx