Atraídos por su oferta comercial y su moderna ciudad, algunos turistas se pierden de una de las partes más atractivas de la capital panameña: Panamá la Vieja. Este es el lugar arqueológico donde se estableció la Ciudad de Panamá en 1519, cuando se fundó y que hoy constituye una maravilla de la arqueología.
El conjunto histórico, está ubicado a 20 kilómetros de la nueva capital. Comprende 28,5 hectáreas y constituye un recorrido interesante.
Entre los puntos de interés están las ruinas de lo que fuera la Torre de la Catedral y elPuente del Rey. También se pueden apreciar los vestigios de un hospital, lo que fueron sus conventos y hasta sus casas, así como las calles empedradas características de aquella época.
Algunos han comparado a Panamá la Vieja, con Pompeya, por sus maravillosas estructuras y porque, como aquella ciudad, también fue destruida por el fuego. En enero de 1671, el pirata Inglés Henry Morgan sitió la ciudad.
Para no entregarla al enemigo, las autoridades decidieron prenderle fuego a un almacén de explosivos, causando un incendio que devastó la antigua capital. Entre los pocos edificios que sobrevivieron al siniestro de 1671 estuvo el Convento de la Concepción.
De otros edificios, como el ayuntamiento, que estaba al lado de la catedral, en la plaza principal de la ciudad, quedó muy poco.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó a Panamá la Vieja en la lista de Patrimonio Mundial el 3 de julio de 2003.
Hoy este conjunto histórico está rodeado por barrios en donde viven unas 11.000 personas, y está administrado por el Patronato Panamá Viejo, formado por instituciones estatales y privadas.
El complejo histórico está muy cerca de la Ciudad de Panamá. Cuenta con un Centro de Visitantes y el Museo de Panamá Viejo, abiertos al público de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., de lunes a viernes.
Fuente: vidayestilo.terra.com.mx