Paisajes geológicos: patrimonio despreciadoA dos horas y media de la ciudad de México, en la llamada Cuenca Oriental de Puebla se extiende una amplia región con alto potencial geológico. Rodeado por los volcanes la Malinche, el Cofre de Perote y el Pico de Orizaba, esta zona cuenta con formas de relieve únicas, diversos depósitos volcánicos, como los flujos de lava y seis lagos con características geológicas y biológicas únicas en el mundo.

A pesar de la riqueza geológica y geomorfológica que concentra, gran parte de esta región carece de protección legal.

Los lagos volcánicos, como el de Alchichica, que contiene estromatolitos —antiguos microorganismos similares a las que originaron la vida en el planeta—, están en peligro por la contaminación que produce el turismo no controlado que se ha desarrollado a su alrededor.

De esta amplia superficie volcánica, la única área que está protegida legalmente es la que corresponde a la zona arqueológica de Cantona, una gran ciudad prehispánica que fue construida sobre flujos de lava y que representó un sitio comercial de gran importancia por la explotación de las minas de obsidiana que se encuentran en la zona. Este sitio, del que apenas se conoce 1%, está bajo custodia del INAH y protegido por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, sin embargo, los elementos geológicos, las formas de relieve y los depósitos de minerales, como de obsidiana —que abundan en esta área—no tienen protección.

El caso de esta región ilustra la poca atención que los investigadores y las políticas de protección y conservación del medio ambiente prestan al vasto patrimonio geológico y geomorfológico con que cuenta el país.

“La legislación ambiental en México adolece de esas deficiencias; hay una referencia muy marcada sobre los elementos biológicos y ecológicos, pero no establece la importancia de conservar el aspecto geológico. Tenemos grutas, cañones, volcanes, formas de relieve únicas, derrames de lava, cristales gigantes, como los de la Cueva de Naica en Chihuahua, pero todos esos rasgos en ningún lugar de la legislación se dice que están protegidos”, dice José Luis Palacio Prieto, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM.

Añade: “Todos tenemos una idea de la importancia de la ecología, pero además de las plantas y animales están las rocas, las formaciones de relieve, que son únicas. Todo esto hace que tengamos una idea incompleta de lo que es la conservación del medio ambiente”.

En otros países, como España, Francia, Alemania y China, este panorama comienza a cambiar gracias a las modificaciones legales que se han promovido con el fin de valorar, proteger y promover la geodiversidad. “En España, por ejemplo, son explícitas las referencias al patrimonio geológico. Se trata de adecuar las leyes y decir que además de los elementos biológicos, están los geológicos. Simplemente se trata de agregar un párrafo que haga referencia explícita a este patrimonio”, sostiene.

Fuente: Abida Ventura | El Universal