NUNCA ES TARDE: Detengámonos y replanteemos nuestro producto turístico
Por:Daniel Martinez de Pinillos, CEM
Cuando hablamos de la ejecución de estrategias para posicionar nuestros destinos turísticos podemos hacer uso de un sin número de variables, tan diversas como las características con las que están constituidos dichos productos. En específico, la promoción de destinos busca lograr que nuestro target reciba en el momento exacto y de manera oportuna el incentivo para generar una decisión de compra favorable donde nuestros posibles visitantes, basados en la existencia de nuestro producto y de los atractivos con los que cuenta cada uno de ellos, se decidan por nosotros.
Pero al hablar de estrategias integrales es importante también el poner sobre la mesa lo que denominaríamos el complemento para poder crear experiencias más exitosas y satisfactores para todos nuestros visitantes como lo es el desarrollo del producto turístico, compuesto por elementos tangibles e intangibles que en conjunto posibilitan el desarrollo de la actividad turística y es ahí donde los gobiernos con visión panorámica dedicarán sus partidas presupuestales a no solamente la captación de visitantes sino en mejorar exponencialmente sus experiencias.
La apuesta al desarrollo de infraestructuras turísticas como parte de este desarrollo es fundamental para que sigamos renovando constantemente la imagen y atractivos de nuestros destinos, y aunque la gran mayoría de las personas que leen estos artículos buscan conocer acerca de las nuevas tendencias en turismo nos olvidamos en muchas de las ocasiones que existe un aspecto técnico y normativo en el cual se puede también CREAR, es ahí la magia del turismo, que puede abracar todos y cada uno de los ámbitos de desarrollo y complementarse con otras actividades económicas si conocemos nuestra vocación y ponemos destellos de creatividad.
El llamado análisis multiatributo es la primera línea de acción, el reconocer de manera cualitativa y cuantitativa las características de nuestros productos nos ayudarán como destino a tener una mejor perspectiva de hacia dónde queremos llevar nuestros esfuerzos en materia turística, donde el Gobierno y sus múltiples cambios deben de estar propiamente informados para poder establecer estrategias asertivas, siempre y cuando se busque crear un ambiente favorable en la implementación de políticas públicas que fortalezcan nuestra actividad, y que invariablemente tendrá un impacto positivo en una sociedad Mexicana necesitada de cambios estructurales en la forma en la cual operan los destinos turísticos y por qué no decirlo, también los destinos que en “esencia” no cuentan con esta vocación.
En la actualidad existen organismos especializados en apoyar financieramente a microempresarios donde en base a los perfiles y los proyectos turísticos pueden crear proyectos de desarrollo en nuestras comunidades, mencionando algunas esta Bancomext, Financiera Rural, Banobras, Bansefi, Fontur, Promexico (¡Hola Eleonora!), Nafin y la misma Secretaria de Economía.
En definitiva, aún hay mucho por hacer, nos encontramos en un momento socialmente frágil donde las autoridades aún no han dimensionado el gran impacto que el Turismo como herramienta de desarrollo económico y social, y que el hablar de las nuevas tendencias en sustentabilidad tiene que ser aplicadas en base a fundamentos de conocimientos de proyectos de inversión que detonen en ingresos, movilidad de masas y creación de atractivos.
Con información de IndustriadeReuniones