Una de mis ciudades preferidas, sin duda, es Morelia, capital del Estado de Michoacán. Hay que recorrer a pie, cada una de sus calles, para transportarse a través de los siglos, en un viaje lleno de cultura. Sus fachadas y canteras bien pulidas, hacen que su estilo colonial resalte. Morelia cuenta con más de mil 400 joyas coloniales avaladas por la UNESCO.
Punto de referencia obligada, para empezar a disfrutar de nuestra visita a Morelia, es su Catedral, construida en 1660. Es una monumental edificación de estilo barroco labrada en cantera rosa. El templo, icono de la ciudad, consta de tres naves en forma de cruz y dos torres que alcanzan los 70 metros de altura. Cuentan que desde aquellos lejanos años, los pecadores han entrado por la puerta derecha, para salir purificados por la puerta izquierda.
Es precisamente frente a la Catedral que se ubica una bella casona, convertida hoy en un hotel boutique fuera de serie: Cantera Diez. Un concepto único, donde con gusto excepcional se adaptó una casona colonial en un hotel boutique de 11 suites, sumado a su privilegiada ubicación y servicio, convierten a Cantera Diez, a mi gusto, en el mejor hotel de Morelia.
Cada detalle está cuidado y pensado en el huésped. En mi estancia, disfruté de la master suite y déjenme decirles que es una de la mejores habitaciones en las que he dormido. Sobre todo, el baño llamó particularmente mi atención, por su diseño, espacios y detalles, como la regadera hecha con la estructura de una caldera antigua.
Parte de Cantera Diez es su tapas bar Portal Siete, que hoy presenta una propuesta a base de bocatas, coctelería y carta de vinos. Sin embargo, para comer maravillosamente bien y disfrutar de la mejor cava de Morelia, prefiero los Mirasoles, que se ubica a unas cuadras de la Catedral sobre la misma avenida Madero. Recorrido que se puede hacer a pie y aprovechar para disfrutar del centro de la ciudad.
Por nombrar algunos de los muchos sitios de interés, están el Palacio Clavijero, un complejo arquitectónico barroco del siglo XVII; el Palacio de Gobierno, el cual alojó al Seminario Tridentino de Valladolid; el Conservatorio de las Rosas, de estilo barroco también, fundado en 1590 como un convento de monjas dominicas y el Templo de Santa Rosa de Lima. En él está instalada la Escuela de Música y constituye la sede del reconocido Coro de los niños Cantores de Morelia.
Son muchos los atractivos en Morelia, que no alcanzaría a nombrarlos todos. Pero para muestra de su gran diversidad, vale la pena tomar en cuenta, el museo del dulce o el mirador o bien el mismo festival de cine.
Por estos ejemplos y mucho más, Morelia es un destino con sabor a cultura.
En resumen, Cantera Diez me resulta uno de los mas recomendables hoteles boutique en una ciudad colonial. Definitivamente va en mi lista de lugares para regresar. Los Mirasoles, merece mención especial por su excelente carta y cava. Pero lo que resulta imperdible en si, es una de la ciudades de México, con más sabor y cultura: Morelia.