Meetings, Salón, Turismo de ReunionesHemos hablado mucho de los avances en infraestructura y profesionalización en nuestra industria, lo hemos presumido en todos los foros: ha sido verdaderamente acelerado el proceso de incursión de nuestro país en el mundo de las reuniones internacionales.  Pasamos de ser percibidos como un destino turístico monotemático de sol y playa, a un multi-destino equipado, en todos sentidos,  para albergar reuniones de cualquier tipo (académica, comercial, política, científica y gremial). Lejos de competir con el turismo de placer, el sector de las reuniones ha complementado la infraestructura, ha suavizado la estacionalidad de la demanda, ha diversificado el tipo de turista que nos visita y ha elevado ciertamente la rentabilidad / gasto promedio en nuestros destinos.

En cuanto a la competitividad de nuestros destinos, valdría la pena analizarnos en el contexto global y no sólo echar campanas al vuelo con los avances arriba mencionados. Tenemos que hacernos varias preguntas y respondérnoslas con la verdad (aunque está a veces duela), por ejemplo: ¿Es fácil organizar un Congreso o una exposición en México? ¿Cuáles son los obstáculos que aún existen para que finalmente un tomador de decisiones nos elija? ¿Qué tan rápido reaccionamos cuando nos piden una cotización o cuando hay que satisfacer las necesidades de un cliente que quiere traer un evento al país? ¿Qué tanto hablamos el lenguaje del cliente corporativo o de asociaciones? ¿Qué tanto traemos aún el “chip” del turismo de placer al promover nuestros destinos? ¿Es consistente la “cara” que presentamos en el mercado… llámese material, stand, fotografías, promotores, etc.?

Somos MUY competitivos en: nuestra posición geográfica, nuestra infraestructura hotelera, nuestros nuevos centros de convenciones, la conectividad aérea (que ha mejorado diametralmente en los últimos tiempos), la amabilidad de nuestra gente, la cultura como complemento de las actividades propias de las reuniones, la mezcla de trabajo y placer e incluso en el idioma inglés que prácticamente se habla en todo el país.

Sin embargo, creo que todos conocemos en menor o mayor medida nuestras grandes áreas de oportunidad en materia de competitividad: nos falta sentido de urgencia para responder los requerimientos de información, somos inconsistentes en cómo nos presentamos ante los compradores, nos falta facilitar la experiencia completa del organizador (los trámites para Tasa 0, importación temporal, migración), requerimos homologar el lenguaje de negocios entre proveedores / vendedores y organizadores / compradores internacionales pero sobretodo, tenemos que ver esta industria NO como una variante o segmento del turismo sino como un motor poderoso de desarrollo que utiliza  servicios turísticos, pero que también emplea una gran cantidad de profesionales en otros sectores económicos.

Considero pues, que es momento de darnos cuenta que esta industria está enclavada en los ámbitos económico, del conocimiento y turístico; que es momento de reconocer a los profesionales de mercadeo de destinos, de administración de recintos, de organización de reuniones, de operación receptiva especializada en incentivos y de hotelería especializada en reuniones; por último, es momento de sentirnos muy orgullosos de nuestro desarrollo , pero de conocer nuestros retos, actuar sobre ellos y llevar a México al lugar que le corresponde en el concierto internacional de la industria de reuniones.

Hagamos que la industria de reuniones traiga beneficios sostenibles en todos sentidos, cuidando el ambiente, involucrando a las comunidades locales y cuidando sus legados para el largo plazo.

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