¿Quemarme la lengua, Rosalba? ¡Esta aseveración podría tomarla como una ofensa! –la mujer esbozó una ligera sonrisa al notar contrariado a Adelor- sin embargo, en honor a nuestra amistad de tantos años, no la tomaré en consideración; pero cuéntenos ¿Dónde dejó a las demás mujeres que la acompañan siempre? ¿Será que hoy tengamos el privilegio de que llegue a esta reunión Doña
Leonor, su amiga de Contla? ¿Se acuerda como la conocieron Manolita y usted?
-¡Por supuesto! Querido Adelor, en aquella ocasión el buen Rodrigo, complaciente como siempre accedió, llevándonos a realizar un recorrido por el estado de Tlaxcala; Manolita pretendía ver, en distintos pueblos del estado, el carnaval y porqué no, bailar junto con los Huehues por las calles.
La mera verdad, estimados amigos, no podíamos imaginar los rostros que escondían las máscaras de los Huehues, tampoco la energía que desprenden al danzar; a nuestra llegada a Tlaxcala no sabíamos que dichos bailes sólo estaban reservados a los hombres. ¡Pero ya sabe usted cómo es de obstinada Manolita! Insistió en que tendríamos que hallar la manera de infiltrarnos en alguna camada.
Y como si la suerte la acompañara, vimos en una de las calles que transitábamos a un grupo de jóvenes rodeando a una muchacha de unos 16 años. La encubrían para vestirla de Huehue para que todos en el pueblo pensaran que era un muchacho más, en tanto reían y cuchicheaban, en voz baja Leonor cúbrete bien con la máscara, no vayas a quitártela aunque tengas calor, ya estamos en ésta y todos vamos a cubrirte en la camada pero no nos delates, la niña era la más entusiasta y fue entonces que decidimos que en esa ocasión sólo seríamos espectadoras.
La danza comenzó y todos bailaban con la misma fuerza y entusiasmo al ritmo de la música que se escuchaba en todo el pueblo, Contla era un sitio pequeño, así que todos los hombres del lugar participaban en el festejo. Seguimos la camada de los jóvenes por todas partes y pudimos constatar que Leonor era la que más energía imprimía a su paso.
Los Huhues lucían elegantemente vestidos, eran catrines cuya vestimenta -se dice- está inspirada en la época porfiriana con influencia francesa, las máscaras de ayacahuite con rasgos europeos -ojos claros, nariz afilada-, sombrero de levita, saco largo pantalón y zapatos casuales negros; camisa blanca, ceñidor blanco o rojo, chistera y castañuelas en sus manos y un bastón o paraguas.
La verdad, es que no dejamos de seguir a Leonor y a su camada, durante muchas horas hasta que la fiesta concluyó, fue entonces que conseguimos abordar a la niña que nos había sorprendido por su audacia; ya saben estimados Don Juan y Adelor, que a Manolita la subyugan las mujeres transgresoras, así que teníamos que platicar con aquella rebelde para entender sus motivos. La seguimos hasta el umbral de la puerta de su casa, donde fue recibida por su padre quien sorprendido descubrió que su hija había participado en una camada de carnaval, rompiendo así la tradición. El hombre fue contundente en las palabras que le dirigió a su única hija, le dijo: “Tendrás que enfrentar con responsabilidad las consecuencias de tus actos, así es que no te sorprendas de lo que pueda ocurrir en el pueblo, aquí son los mayores, los mayordomos y el pueblo el que decide”. La pequeña agachó la cabeza y en breves segundos la levantó con orgullo y contesto sin dudar, así será padre yo enfrentaré las consecuencias si las hay, y no se preocupe, soy una digna heredera de los principios de la familia Cuamatzi.
En ese momento, Manolita irrumpió en la conversación y pidió al padre autorización para que pudiéramos platicar con Leonor, quien lo autorizó. Desde entonces la famosa Leonor forma parte de las amigas de Manolita y de su servidora, pero mire Adelor, ahí llega Delfina Leonor quien trae un regalo sin igual.
¡Un regalo sin igual! Exclamó Don Juan, ya verán lo que anunciará en unos cuantos minutos Leonor, enfatizó Rosalba.
Conforme a lo comunicado, Delfina Leonor, que al paso de los años se había convertido en profesora, pidió a Manolita su autorización para informar a los invitados a la fiesta que en Contla se elaboraría un Mole Prieto para festejar su ochenta aniversario.
¿Mole Prieto? Nuevamente interrumpió Don Juan.
Es el famoso Tlilmollimole...
Manolita Recomienda: A partir del 14 y hasta el 21 de febrero, se celebra en diferentes lugares de nuestro país el carnaval. Entre los más destacados se encuentran los de Veracruz; Cozumel; Campeche; Yucatán y Mazatlán. Todas las fiestas que se realizan son públicas y muy alegres.
La fecha, aunque variable, tiene como constante que se efectúa antes de la cuaresma; por lo que la fiesta grande se realiza el martes, para que el miércoles de ceniza se dé inició a la preparación de 40 días para la Pascua. Uno de los carnavales más coloridos y alegres es el que se realiza en Mazatlán; para este año el tema es “La Fiesta de los Imperios” y participarán en los dos desfiles (domingo 19 y martes 21 de febrero) 30 carros con figuras escultóricas de personajes imperiales y criaturas mitológicas, algunas hasta de 4 metros de altura. Para mayor información www.carnavalmazatlan.net Y desde luego si decide llegar a Mazatlán, no olvide que los mariscos en la Perla del Pacífico son de alta calidad y se pueden degustar en diferentes presentaciones.