Desde aquel tiempo a casi ningún miembro de la familia le gustaba aquel platillo jalisciense que les recordaba la triste historia de los documentos que avalaban la ascendencia familiar, sobre todo, como decía el Veloz el abolengo de tan ilustre linaje.
El famoso chivo que se había inmortalizado en el anecdotario familiar; llego de la forma más extraña a la casa de los ancestros. El abuelo que era un dentista afamado, daba consultas los solamente los sábados de manera gratuita para la gente que lo necesitara, había que tener caridad, para ganarse el reino de los cielos, así es que religiosamente el doctorcito atendía a quien lo requería los sábados después de misa de ocho y hasta las dos de la tarde.
En cierta ocasión llegó un hombre recio, quemado por el sol del campo, calzoncillos y camisa blanca de algodón, guarache y sombrero de palma, los aullidos del hombre se escuchaban por todo el vecindario, quien tiraba como si fuera de un chivo como si fuera un perro, bien amarrado con un mecate que le pasaba por el cuello.
-Piedad, gritaba el hombre, tengan piedad de mi, me quiero morir no aguanto más este dolor que me tienen enmuinado todito; como no traigo mi machete para arrancarme toditos los dientes, pa´ver si así se me quita este martirio, ayúdeme doitorisito, que me muero, en verdad me muero. Fue entonces que el ancestro salio al porche de la casa para saber quien daba aquellos alaridos que estremecían a todos. Los habitantes de las casas vecinas se asomaban por las ventanas para descubrir quien era el doliente.
Por fin, el doctor pudo ver a lo lejos al protagonista de tal escándalo, apresuradamente bajo las escaleras y llegó hasta la reja de entrada ¿qué pasa buen hombre? Se ve usted muy mal ¿en que puedo ayudarlo?
-Doitorsito, que me muero, me muero, que me quiero morir, haga usted lo que sea y quiteme este dolor de la boca, me han dicho que en sábado usted hace milagros. El ancestro desconcertado contestó, no blasfeme aquí no se hacen milagros solo atendemos a quien sea necesario -pos atiéndame antes de que me mate este desgraciado dolor respondió el atribulado hombre.
Con su acostumbrado tranquilidad el doctor tomó del brazo al enfermo y lo llevó hasta el consultorio, toda una modernidad para la época, pero no por ello menos imponente para cualquiera que le van a sacar un molar -Yo mansito doitorito, no se preocupe, no lo morderé, aquí le dejo al chivo es re bien portado, solo le da por comerse todo lo que ve, pero aquí estará muy tranquilito viéndolo trabajar.
Entre gritos y sollozos al cabo de un rato se escucho un profundo suspiro que indicaba que el hombre había dejado de sentir dolor, la extracción de la muela fue todo un éxito.
- Listo, apunto el doctor, no más problemas, cuídese mucho, nada de ponerse al sol, haga buches con esas gotitas que la ayudaran a cicatrizar, no coma carne de puerco por unos ocho días y solo mastique del otro lado, ¿entendido?
Como pudo, el hombre contestó que sí y en su media lengua explicó que ahí dejaba al chivo pa´ que lo engordaran e hicieran una buena birria –acepte doitorcito, es lo único que puedo hacer por usted dejarle este animal, cuando usted me salvó la vida, porque por vida de Dios que ya me iba a morir, así es que el chivito es suyo y no me lo desprecie.
Además, agregó el hombre, voy a decirles a sus mujeres cómo preparar la birria; qué pueden hacer con él, porque allá en el pueblo, en Tlaquepaque, yo soy el que mejor la cocina. –Apúntele en un papelito doitorcito pa’ que no se les olvide mire: será necesario 1 chivo tierno, como este patrón, costilla de puerco en trocito, chiles anchos rojos asados y desvenados, chiles guajillos asados y desvenados, chiles morita grande asados, chiles cascabel asados, litro de buen pulque, dicen que en Apan, Hidalgo halla usted uno muy bueno; pimientas negras machacadas, dientes de ajo asados, jitomates asados, cebolla de rabo picada y pencas de maguey, pa que tengan sabor a campo doitocito.
El ancestro no daba crédito del soliloquio de aquel extraño. –Mire patrón el chiste está en que el chivito quede bien limpio, y que lo partan con cuidado, a todos los trozos se les pone sal de esa gruesa, los chiles bien molidos,, las pimientas y el pulque todo bien mezclado, que quede una salsa olorosa, bien roja. Ya bien embarrado el chivito y el puerquito, lo deja así en la olla y lo guardan en un lugar fresco pal día siguiente.
Como si tratara de un invitado y no de un paciente el hombre continuó con sus instrucciones. Pongan unas pencas de maguey en la cuzuela donde vas a cocer la birria, el palquito que le quedó por ahí, se lo echa encima luego pone las piezas de carne encima de las pencas, escurre muy bien la olla, luego cúbralas con otra penca de maguey, tapa la olla; es importante que tenga masa para que selle bien la olla y déjala a fuego bajo durante unas tres horas o hasta que la carne se desprenda, destapen la olla, saque la carne y quite la grasa perfectamente bien; los jugos que salieron y cuélelos.
Por aparte, señor doitorsito, tenga listos los jitomates asados y sin piel, muélalos junto con los jugos que salieron y póngalo a fuego unos 15 minutos, si esta muy espeso, pos agregarle pulque, se sirve bien caliente sobre la carne del chivo deshebrada, le echa orégano, cebolla, chile piquín y que le hagan unas tortillitas en el comal y a comer; ya vera que se va acordar de mi señor doitorsito.
Y vaya que se acordó el ancestro de aquel hombre al descubrir un día arriba de su escritorio al chivo deglutiendo centenas de papeles entre los que se encontraba el titulo nobiliario que lo hacia Conde.
Manolita Recomienda: En fechas navideñas es recomendable anotar en la libreta el 23 de diciembre como una fecha especial, no solo por que es la octava posada, sino por que en la ciudad de Oaxaca se realiza la Noche de Rábanos. Se inició en la época virreinal y los hortelanos y floricultores modelan y esculpen figuras alusivas a las fiestas oaxaqueñas o bien a las tradicionales fiestas navideñas. Al final de la noche se premia al mejor artesano y culmina la fiesta entre fuegos pirotécnicos y música. Todo esto ocurre en la Plaza Central y el la Alameda de León, por lo que se sugiere tomar sus alimentos en los restaurantes ubicados en los portales. Para hospedarse el Hostal de la Noria es ideal si se quiere estar a un paso del centro.