No se asusten, decía, no pasa nada, ustedes se deshacen de un problema y todos contentos.
-Sin embargo, al paso de los años he comprendido que la cicuta no es la opción, los hombres son los seres más maravillosos que nos ha dado la naturaleza: son bellos, son apapachables, besables, admirables, seductores, risueños, alegres, entretenidos, divertidos, carismáticos, incluso se antoja amarlos y atenderlos todo el tiempo, son pellizcables, y algo que a mi me encanta, es que les podemos hacer trompetillas por todo el cuerpo y ellos solo se ríen, en fin, son lo máximo, son adorables, ¿No creen? –preguntó- pero sin dar tiempo para que le contestáramos nuestra amiga exclamó: ¡Claro que lo son! Siempre y cuando no tengan más de un año. Todas reímos y quedamos tranquilas con tan extraordinaria reflexión.
-Y mi mujer, preguntó Adelor, qué tiene que ver con todo esto ¿Me estará dando la cicuta o qué?
Ante la pregunta del hombre, Manolita rió sonoramente y no desperdició la oportunidad para pedirle a su amigo que le recordara la historia de los duendes en las minas de Real del Monte - Hidalgo.
-Ya deje de preocuparse por su mujer que ha sido una santa en soportarlo –jajajaja- al igual que yo, que tengo tantos años resistiendo sus ocurrencias ¿Se acuerda de aquellos deliciosos pastes que se elaboran en ese lugar?... Sí, lo más memorable fue cuando usted por complacer a su esposa pidió la receta, después de todo convenció a los Tejeda que hoy han construido un muy buen negocio alrededor de los famosos pastes de Hidalgo.
-¿Recuerda usted paisana? La cara de sorpresa de don Manuel Tejeda al que le insistía si podría sustituir la manteca por mantequilla.
-La necedad que lo caracteriza no tiene límite paisano, pero la verdad es que sustituir la manteca por mantequilla es una cosa que ahora se hace mucho; pero el sabor no es el mismo.
-Aquellos pastes – agregó Adelor- llevan, si no mal recuerdo, solamente harina, manteca, agua y sal –digo para la pasta- se puede rellenar de papa, carne molida, frijoles negros.
Dicen los mineros del lugar que desde la época del famoso Pedro Romero de Terreros, el controvertido Conde de Regla , el mismo que se dice encerró a su propia hija en la hacienda de Santa María Regla, en un cuarto para que no viera a su amado, que no pertenecía a la misma clase social que ella. Sí hombre, Pedro Romero de Terreros era terrible y no iba a transigir que su hija se enamorara de un simple caporal y que, por cierto, el encolerizado Conde mandó a que se le diera una buena tunda, que lo llevó hasta la muerte.
Me perdí con tantos recuerdos –agregó el paisano- a usted siempre le han intrigado las historias de los mineros ¿no es así Manolita?... Pues ahí le va, mi amigo Máximo dice que incluso el vio algunos duendecitos dentro de la Rica…
Manolita Recomienda: Considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad, San Miguel de Allende es uno de los atractivos coloniales más significativos del país, con sus calles empedradas, casas antiguas, sus fiestas y su tradición cultural, es una opción para disfrutar del turismo cultural. San Miguel "El Grande", que es su nombre original, tomó relevancia debido a que durante la Independencia de México, y luego de que el cura Don Miguel Hidalgo dio "El Grito", en el pueblo de Dolores, el ejército revolucionario se instaló en ese lugar. El nombre de San Miguel de Allende se le asignó en 1826 en honor al general Ignacio Allende. En la actualidad, en el centro de San Miguel de Allende destacan galerías, tiendas de arte y artesanías y edificios del periodo Virreinal, como la Casa-Museo de Allende, la Casa del Conde de la Canal, el Templo de la Concepción o Las Monjas y el Oratorio de San Felipe Neri. Sin embargo, los inmuebles más sobresalientes de la plaza principal son la Parroquia de San Miguel Arcángel, con su peculiar estilo gótico y, a pocos pasos, el Centro Cultural El Nigromante, el Instituto Allende y el Templo de San Francisco. Una de las fiestas más representativas de ese lugar es la llamada "Sanmiguelada", un espectáculo similar a la Pamplonada de España, la cual se realiza cada tercer sábado del mes de septiembre, en el marco de las fiestas patrias. Ese evento anual, que inició desde 1973, atrae a más de 20 mil participantes de todo el país y del mundo, donde cientos de personas se ubican en las áreas protegidas con vallas de la zona centro, por donde se sueltan toros que arrasan con todo a su paso. Localizado a tres horas de la ciudad de México y a una de Guanajuato, San Miguel de Allende es la joya colonial del Bajío. San Miguel de Allende también se caracteriza por el número de eventos que realiza; el próximo 10 de diciembre se llevará a cabo por segunda ocasión, el festival de vino mexicano y gastronomía de Guanajuato, y es justamente uno de los hoteles con mayor tradición, el que está ofreciendo paquetes atractivos, desde luego me refiero al Hotel Real de Minas.