e-consulta.com- ¡Qué buenos tiempos aquellos! Exclamó el paisano, quien fue interrumpido por su querida amiga – y dígame qué tienen aquellos tiempos que no tengan éstos, hemos empezado a vivir nuestros primeros ochenta años y yo con todo y mis canas y mi andar pausado me siento joven, lo importante es la actitud paisano, no el cuero, ¡claro! Que usted desde que nació es un anciano, pareciera que tiene la misma edad desde que su madre lo trajo al mundo.

Adelor con la paciencia que lo caracterizaba sólo movió la cabeza en señal de reprobación, sin decir una sola palabra, escuchó el comentario, pues sabía perfectamente que Manolita era capaz de decir cualquier cosa para hacerlo desatinar; sin embargo hacia muchos años que prefería no polemizar en ninguna circunstancia de la vida y mucho menos con la paisana, quien prosiguió paladeando recuerdos.

-Siempre he tenido presente que fue en aquel viaje cuando aprendimos a hacer el famoso pan de pulque, la receta la memoricé y todavía nos damos el lujo en esta casa de hacerlo de vez en cuando.

-Desde luego, que se ha vuelto un poco difícil encontrar pulque en la ciudad de México, aunque aquí cerca en San Nicolás Totolapan, hay tinacales que surten un buen pulque, incluso unos buenos curaditos, de los que traerá a la fiesta don Anastacio, él sabe que a usted y a Rodrigo les gusta el de avena y que yo soy afecta al de piñón y al de tomate. Sé perfectamente que hay quien dice que es mejor una cervecita pero la mera verdad, paisano, son productos diferentes y cada uno tiene su encanto.

-Pero como le decía el pan de pulque recuerdo que lleva levadura en polvo, agua, harina, pulque, naranja grande, gramos de manteca, azúcar y huevos.

-¡No! Pues sí que tiene buena memoria; pero dígame, ¿en realidad se hace como cualquier otro pan?

-Si se refiere a que se tiene que hacer un volcán y poner todos los ingredientes secos alrededor y los líquidos al centro, tiene razón; aunque recuerdo que los panaderos nos hicieron hincapié en cernir el harina y reservar una cuarta parte, a las primeras tres juntas, dijeron, hay que añadirle la levadura y una vez esponjada se mezcla e incorpora el pulque, la ralladura y el jugo de naranja, por lo que es muy recomendable hacer su famoso volcán y proceder a mezclar. Eso sí, no hay que olvidar, que cuando la masa haya crecido se debe agregar la manteca, el azúcar y los huevos.

Lo más divertido es dar forma a los panes, a mí particularmente me gusta armar canasta, porque así los vimos en aquel viaje a Hidalgo.

-Pero paisana debe usted admitir que el asunto de los fantasmas en el Panteón Inglés también fue muy divertido, sobre todo cuando nos contaron sobre la pareja que murió de amor, a la manera de Shakespeare, que resultó un cuento. Helen la supuesta Julieta mató de un balazo a su Romeo – que rompió el pacto de muerte cuando vio que su amada desenfundó el arma. Ella le disparó y, posteriormente, se suicidó. Cuentan, según dice el propio Máximo que el alma de Helen una que otra vez se aparece por las noches, aunque son contados los que la han visto en Real del Monte…

Manolita Recomienda: La Presencia de Oaxaca en México, donde las delegaciones del estado presentan ante los citadinos sus productos y servicios, donde además podrán disfrutar de la gastronomía de la tradicional: chiles de agua, mole -rojo, negro, verde, amarillo, chichilo y coloradito- además se sirve chocolate, pan de yema, tlayudas y empanadas. También se cuenta con artesanías de la región, textiles, dulces y se presentará la tradicional Guelaguetza, el Trío Monte Albán y espectáculos tradicionales, como pastorelas y estudiantinas.