Últimamente me he percatado de una situación muy compleja. No se si es una moda o una nueva costumbre pero quiero pensar que es algo pasajero ya que de lo contrario me parece que es una bomba de tiempo. Quiero aclarar que no soy economista pero me parece que no hace falta serlo para entender la afectación de esta situación.

Lo que ha sucedido es desde mi punto de vista, es un abuso por parte de las grandes empresas y corporativos quienes en sus políticas de pagos a proveedores pareciera que están transformando a estos últimos en una especie de “bancos”. ¿Por qué lo digo? Porque me ha tocado ver como un gran número de empresas particularmente pequeñas y micro, son víctimas de estas políticas donde las grandes empresas les pagan cuando… se les da la gana. Es decir, las empresas micro y pequeñas actúan prácticamente como bancos para financiar al gran empresariado.

Si de por si las políticas de pago de grandes empresas y corporativos no son las más amigables para sus proveedores, esto empeora cuando además extienden sus plazos bajo el pretexto de que no hay liquidez.

Asimismo, una situación similar sucede con los gobiernos tanto federal, estatales y municipales quienes también tienen largas listas de proveedores a los que no les han pagado y el pretexto es el mismo: no hay recursos.

Mi primera pregunta es, si en realidad no había recursos ¿Por qué pidieron el servicio? ¿Por qué compraron los productos? Lo peor es que estas prácticas de los grandes corporativos sumadas a la situación por la que pasan las instituciones de gobierno, se combinan para afectar particularmente al eslabón más débil de la cadena productiva de la economía que son las pequeñas y micro empresas.

Y mi segunda pregunta es ¿Cómo pueden sobrevivir estas empresas si sus clientes no les pagan? Tal parece que estamos viviendo el infierno perfecto donde los gobiernos contrataron servicios pero no tienen recursos para pagar… ¿Donde, donde, donde se habrán gastado sus recursos? Por otra parte, las grandes empresas y corporativos tampoco cumplen con sus fechas de pago a proveedores y al final de la cadena se encuentra el gran perdedor: las pequeñas y micro empresas que hoy están en una situación de supervivencia tratando de nadar “de muertito” para llegar a la orilla. ¿Cuál es la orilla? Tal parece que el reto es sobrevivir hasta el mes de febrero o marzo del año próximo donde aparentemente se normalizará esta situación. Esperemos que para entonces, las cosas mejoren.

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