Cancún Center, MeetingsEl turismo de reuniones o industria de los eventos, como muchos le llaman ahora, genera grandes ventajas a los destinos turísticos. Mucho se ha hablado de ello y como sabemos los beneficios principales son 5:

  • - Eventos todo el año, no hay temporadas altas ni bajas.
  • - Gasto promedio de 3 a 7 veces superior al del turista de placer.
  • - Desarrollo de la economía regional.
  • - Multiplicador de los esfuerzos promocionales ya que el convencionista o congresista satisfecho será un gran promotor del destino turístico.
  • - Mayor estadía promedio en hoteles.

Estos beneficios son muy conocidos, son reales, son palpables a corto plazo y se ha hablado mucho de ellos por años. Sin embargo, más allá de ello, mucho más allá de estas grandes bondades, existen otras que desde mi punto de vista rebasan la categoría de beneficio ya que van más lejos, miran hacia el futuro y contribuyen no solo al bienestar presente de los destinos turísticos sino al desarrollo futuro de sus comunidades.

En una plática resiente con un buen amigo y especialista de este medio, Javier Gámez, llegamos a una interesante conclusión de que el turismo de reuniones, particularmente en su especialidad de congresos tiene tres grandes dimensiones las cuales aportan mucho más a los destinos de lo que se percibe a través de los 5 beneficios conocidos. Las tres dimensiones del turismo de reuniones son:

  • - Crecimiento económico
  • - Transferencia de conocimiento
  • - Desarrollo social

1.- Crecimiento económico:

El gran interés de hoteles, centros de congresos y Oficinas de Convenciones y Visitantes (OCV’s) al atraer eventos a su destino es la derrama económica generada por dichos eventos. Esta se puede ver claramente a través de los servicios de hospedaje, alimentos y bebidas y producción de eventos. Además de ello, existe una derrama muy interesante en otros servicios que benefician a pequeños y micro empresarios como taxis, tiendas de artesanías y regalos, espectáculos, joyerías, golf, spa y muchos más. No solo eso, sino que el mercado de los eventos provoca que los inversionistas privados y de gobierno desarrollen nuevos servicios como hoteles, salones para eventos, recintos feriales y otros, generando así un círculo virtuoso que lleva bienestar a la comunidad a corto, mediano y largo plazo.

2.- Transferencia de conocimiento:

Curiosamente, este es un gran beneficio que pocas veces es percibido por los jugadores del destino. Atraer un congreso, de cualquier disciplina, es una manera de atraer conocimiento a la ciudad. En Estados Unidos, las OCV’s hacen grandes esfuerzos e inversiones para que los profesionales locales asistan a los eventos que se llevan a cabo en el destino. ¡Que mejor oportunidad para un médico o un ingeniero que se quiere capacitar, que el hecho de recibir en su ciudad un congreso nacional o internacional de su especialidad! ¿Por qué este beneficio no es tangible para muchos? Tal vez porque no tienen un interés directo en la parte educativa de los eventos. Ofrecer capacitación de alto nivel es un beneficio que los profesionales locales ven a corto plazo y en la medida que esa capacitación les ayude en su desarrollo profesional, la comunidad lo podrá palpar a mediano y largo plazo. Desgraciadamente entre los políticos impera el sentir de que si el evento es después de que termine mi periodo de gobierno, entonces no me interesa. Estos funcionarios no se ponen a pensar que si pretenden llevar bienestar a sus comunidades, el conocimiento es una forma de hacerlo sin importar en que periodo se lleve a cabo.

3.- Desarrollo social:

Finalmente se comienza a generar conciencia sobre una paradoja de los eventos. Por años, muchos eventos del más alto nivel académico se han llevado a cabo es destinos turísticos rodeados de gente con necesidades que podrían ser satisfechas justamente por los profesionales que asisten a esos congresos. ¿Se pueden imaginar algo más frustrante que un congreso, por ejemplo relacionado con la cura de enfermedades respiratorias, que se lleve a cabo en una ciudad donde existen muchas personas que constantemente sufren de este tipo de enfermedades y que ninguna de ellas tenga acceso a los médicos que asisten al congreso? Pues eso ha sucedido por años. Sin embargo ahora, gracias a la Responsabilidad Social o lo que se conoce internacionalmente como “Corporate Social Responsibility”, se puede remediar esta situación. Finalmente, muchos generadores de eventos particularmente de organismos gremiales, han comprendido que los eventos son una manera de ayudar a las comunidades vulnerables de los destinos turísticos. ¿Cómo ayudan a dichas comunidades? A través de llevar a los propios congresistas a hacer algún tipo de labor social para las personas menos favorecidas. En el caso de los eventos médicos, son muchas ya las acciones detectadas donde los médicos que asistentes a los congresos, dan consultas y hasta hacen cirugías a personas de comunidades vulnerables de los destinos sede.

En conclusión, podremos resumir que el turismo de reuniones bien aplicado en los destinos turísticos y ciudades, puede contribuir de manera importante con el crecimiento y desarrollo de sus ciudades y regiones. En la medida que los gobiernos y empresarios comprendan las tres dimensiones del turismo de reuniones: económica, educativa y social, tendrán una gran herramienta para generar bienestar presente y futuro a sus comunidades.

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