Las irreales cascadas sulfurosas de Tapijulapa

05 Dic Las irreales cascadas sulfurosas de Tapijulapa

Estás en la cima de una cascada de 12 metros de altura, no tienes otra opción para bajar de ese lugar más que la ayuda de una soga, tal como lo hacen los militares y cañonistas. Al principio te da miedo porque el ruido del agua estrellándose contra las rocas parece ensordecedor y la altura a ratos puede causar vértigo, pero ni modo, te colocas el arnés, escuchas las instrucciones del guía, te pones de espaldas al precipicio, y comienzas el descenso.

Sientes el agua fría mojándote los pies, pero eso te refresca ante el intenso calor que se siente en esta parte de Tapijulapa, Tabasco. Continúas tu camino hacia abajo poco a poco, se moja tu cara, se empapa tu cabello, te sientes mejor que nunca.

Una vez abajo te alejas un poco de la cascada para apreciar su magnificencia, en verdad ni el mejor diseñador en 3D podría fabricarte un paisaje como este, se llaman Cascadas de Villa Luz, toma una o varias fotos, o no tomes ninguna, solo disfruta de este regalo natural que pese a los años es casi desconocido.

Quítate la ropa y zambúllete en la poza en la que desemboca la cascada, tu experiencia será más que deliciosa.

Tanto la cascada Villa Luz como la poza para nadar están en el Centro Ecoturístico Villa Luz que se ubica a solo tres kilómetros de la Villa de Tapijulapa, uno de los 111 pueblos mágicos de México.

Pero también dentro de este lugar están otros atractivos que no te puede perder durante tu visita, quizá el más maravilloso de ellos es la Cueva de la Sardina Ciega, un lugar sublime al que puedes descender, en ella hay agua y entradas de luces estupendas.

Durante tu estancia también visita la Casa-Museo Tomás Garrido Cabal, una vivienda de dos plantas y teja francesa que fuera antes domicilio del exgbobernador de Tabasco Tomás Garrido Carbajal. En su exterior exhiben piezas arqueológicas de la cultura zoque.

 

 

Fuente: México Desconocido