En artículos anteriores, he mencionado que al organizar un evento es necesario cuidar cada detalle para que pueda apreciarse la identidad del mismo. ¿Pero qué sucede cuando esos detalles cobran vida?... la respuesta… emocionan al turista de una manera especial.
Esta semana compartiré una experiencia de la cual fui testigo en una visita por Querétaro en 2005; visité la ciudad en temporada de verano, la ocupación hotelera en el centro histórico estaba prácticamente al 100%. Al llegar, busqué disponibilidad en varios hoteles sin éxito; hasta que uno de ellos me ofreció la última habitación en un hotel con el que trabajaba en alianza; agradecida por lo tarde que era, me dirigí hacia el.
Al llegar, percibí un ambiente agradable, la decoración era digna de admirar, pero lo que más llamo mi atención fue un ángel que se encontraba cerca de la entrada del lobby. Parecía tan real que no pude evitar tocarlo… y vaya sorpresa me llevé, cuando me di cuenta que en efecto era real… se trataba de una estatua viviente; al ver mi cara, no pudo evitar reírme conmigo misma. Sin lugar a duda me pareció fascinante; pero más fascinante aún fue descubrir que no era el único, eran tres estatuas vivientes que formaban parte de la decoración del lugar.
Desde aquel entonces, llegué a la conclusión que cuando se pone en marcha: imaginación, creatividad y ganas de realizar acciones innovadoras en el sector turístico, no es necesario contar con un gran presupuesto para realzar la diferencia del sitio o destino que deseas dar a conocer.
En lo que refiere al caso particular de hoteles, son espacios que al explotar al máximo el concepto que ofrecen, pueden obtener productos turísticos de gran relevancia, pero más aún, productos personalizados para sus visitantes. Podrán preguntarse, ¿qué sucede con las cadenas hoteleras que tienen una decoración que debe ser respetada?... contestaré expresando que no es un obstáculo cuando se recurre a aspectos que visten el sitio, caso particular de la arquitectura y la iluminación del espacio.
Para llegar a ello, es necesario conocer a detalle el concepto del hotel y evidentemente ¿qué deseamos hacer sentir?, si esto es acompañado por el elemento de verdad (mencionado en otros artículos), el resultado será fiel a los objetivos de la empresa y al nivel de recordación esperado. Recomiendo de igual manera, ponerse en manos de especialistas en el tema para unificar ideas, en tanto el aspecto visual, el contenido y de manera importante el impacto comercial que este tipo de productos generará.
De ésta manera, concluyó mostrando un ejemplo claro del gran resultado que se obtiene cuando el turismo camina de la mano con disciplinas como el arte y la cultura.
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