La industria de reuniones, entendida por la organización de Congresos, Convenciones, Viajes de Incentivos Grupales y Exposiciones / Ferias, está siendo impactada por una tendencia renovada por la globalización en contenidos, participantes y estrategias.
Partamos de la base que, por ejemplo, en los Estados Unidos, las asociaciones, cámaras o sociedades profesionales se formaban para defender y representar los intereses de sus agremiados ante los Gobiernos tanto Federal como de los Estados en la Unión cuando así lo requirieran. Posteriormente, ante la necesidad de mantener la membresía y crecer, se empezaron a desarrollar servicios que permitirían elevar el potencial de determinada actividad, a base de educación, desarrollo de certificaciones, socialización de nuevas tecnologías e incluso propiciar la interacción formal de sus asociados en Congresos, Convenciones y Exposiciones.
Por lo anteriormente expuesto, la mayoría de estas asociaciones tienen sus oficinas centrales en la Capital de los Estados Unidos pues eso les da cercanía para hacer el “lobbying” necesario no sólo con el representante del Poder Ejecutivo, pero también con los Senadores y Representantes de los diferentes Estados y partidos. El mismo racional aplica para otros países y regiones del mundo como México y me referiré a la Unión Europea, en cuya central (Bruselas) se han ubicado un importante número de Asociaciones internacionales.
Ahora hablemos del mercado corporativo: en ese ámbito, también se organizan convenciones de ventas, planeación, estrategia y capacitación; así como viajes grupales de incentivos para recompensar clientes, ejecutivos, vendedores y proveedores a través de la experiencia interesante. En esta actividad, dado que los Estados Unidos ha sido la potencia económica mundial desde la Revolución Industrial, todo sucedía en su territorio, de ahí que las ciudades empezaron a organizarse para recibir estas convenciones, creando las famosas CVBs (Convention and Visitors Bureaus), construyendo recintos especializados hasta en pueblos pequeños y expandiendo franquicias de los hoteles americanos de marcas muy conocidas. La única actividad que por su naturaleza siempre fue internacional fueron los viajes de incentivos grupales, pues entre más exótico y lejano (no sólo geográfica pero culturalmente) fuera el destino, mejor la experiencia y mejor el retorno de la inversión que estos estímulos empresariales generaban.
Con todo este antecedente: ¿Por qué la globalización de la industria? Pues porque ya ni Estados Unidos es la potencia mundial que era, y si lo sigue siendo, es gracias a la interacción con y crecimiento de otras regiones en el mundo. Ningún país ya puede pensar en que ser autosuficiente es la salida. Entonces, toda asociación americana que pretenda sobrevivir y sobresalir en los nuevos tiempos, tiene forzosamente que ampliar sus operaciones, membresía y EVENTOS fuera de su zona de confort. En ASAE (American Society of Association Executives) hace apenas 10 años, era prácticamente inútil promover un destino internacional para que los ejecutivos llevaran sus congresos, hoy la oportunidad está ahí prácticamente para el universo total de organizaciones.
En la parte corporativa, las empresas de selección de destinos, casas de incentivos y organizadores de convenciones no tienen otra opción que aprender, arriesgarse y expandir sus operaciones en todos los continentes, pues los usuarios finales (empresas y compañías americanas) quisieran tratar con un solo experto que domine la industria y la operación (logística, contenidos, estrategias, etc.) de convenciones en todo el mundo con la misma eficiencia y calidad con la que lo hacen domésticamente.
En lo que se refiere a las organizaciones propiamente de esta industria de reuniones, el Convention Industry Council y sus miembros, solían ser (en algunos casos andan medio rezagados) muy “US Centrics” y le ponían la “I” de International sólo como adorno a sus nombres (ejemplos: MPI, DMAI, etc.); esto ha cambiado drásticamente y ya en sus mesas directivas, sus operaciones y sus membresías, la mayoría de ellas son internacionales de verdad. A mí me ha tocado vivir esa realidad desde adentro, pues en ocasiones he sido el único miembro internacional en esos cuerpos directivos y la inercia de priorizar los asuntos internos de EU es muy grande, imaginen el volumen de movimiento doméstico de convenciones, expos y demás en este país, con destinos como Las Vegas, Chicago y Orlando que pueden recibir muy bien eventos de decenas de miles de participantes, pero hoy el mundo se mueve de otra manera y todos lo han entendido bien: así PCMA está desarrollando programas en África, Escocia y Latinoamérica; MPI tiene los ojos puestos en China; ASAE tiene un agresivo programa de internacionalización de miembros.
Ahora, lo mismo me ha tocado experimentar del otro lado del “charco”, en organizaciones como ICCA (International Congress and Convention Association) en donde se da el fenómeno al revés en donde esta organización nació prácticamente Europea y, siendo la más global de todas, ha tenido que “americanizarse” entendiendo el valor que los Estados Unidos tienen en la industria. Conceptos como PCO (Professional Congress Organizers) eran muy europeos/latinoamericanos y han empezado a cobrar fuerza en EU, lo mismo que los “Site Selection Companies” como Helms Briscoe y Experient han desarrollado alianzas para crear modelos similares en Europa…. En fin, todos necesitamos de todos.
Y en todo esto: ¿Cómo queda México? No podría ser mejor nuestra posición geográfica-cultural pues somos geográficamente Norte América y culturalmente Latinoamérica lo que nos posiciona como puente de grandes negocios en este continente, así como la puerta de entrada para Asia por el pacífico y Europa por el Atlántico-Caribe; y ser uno de los países con más Tratados de Libre Comercio con el mundo… no nos estorba para atraer Grandes Congresos, Convenciones y Exposiciones. A trabajar.
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