[caption id="attachment_4020" align="alignleft" width="273" caption="Fotografía: Manuel Jiménez / SECTUR Oaxaca"] [/caption]

Un silbido que termina en explosión ilumina el cielo, son luces que vienen y van, que atrapan al público con sus colores rojos, amarillos, verdes y azul. Crisantemos que se abren en el firmamento recordando que somos solo un punto de luz en la inmensa bóveda celeste; la música acompaña las descargas a un mismo ritmo, a lo lejos un castillo que anuncia la conclusión del evento y el inicio del siguiente, aplausos, suspiros, llanto y sonrisa son la manifestación de un sin número de sentimientos que se descubren conforme va pasando el día en un Lunes del Cerro. Así vive Oaxaca.

De inicio el saludo a los cuatro puntos cardinales a cargo de la Diosa Centeotl, quien presidirá durante el últimos lunes de Julio y el primer lunes de Agosto, las Fiestas de la Guelaguetza. Tamborileros y chirimiteros harán su aparición interpretando las mañanitas en honor de la Virgen del Carmen.

En pocos minutos los primeros acordes de la banda anunciarán la llegada de las anfitrionas de la fiesta, son las Chinas Oaxaqueñas, acompañadas de una calenda, las que rompen el baile con colores brillantes en faldas y flores multicolores en canastas que llevan sobre la cabeza.

La emoción aumentará, al concluido la primera presentación con una Guelaguetza (ofrenda, reciprocidad, agradecimiento) para el público, son tlayudas, pan y chocolate lo que las bailarinas comparten.

Durante la presentación, la audiencia murmurará alegre -¿te toco algo? sí contestará un visitante emocionado, esto es Guelaguetza, explicará con orgullo un Oaxaqueño.

La alegría es cada vez mayor, conforme se presentan las diferentes delegaciones de las ocho regiones de Oaxaca, representaciones de bodas, bautizos y mayordomías son las que dan a conocer las distintas etnias, quines con garbo y orgullo presentan en sus lenguas (zapotecas o mixtecas) un poco de su tradición.

Es probable que caiga un chubasco fuerte sobre el Fortín, y la delegación en turno como la de Juchitán, mujeres guapas y seductoras, con vestidos bordados de flores a mano sobre terciopelo negro, aderezadas con aretes y collares (ahogadores) de oro, arrancarán el suspiro de varios y el aplauso del público, que no se moverán a pesar del temporal.

Guelaguetzas por todas partes, tlayudas, dulces, pan, cerámica y hasta chiles le llegarán al público; en tanto la tradicional danza de la pluma, ejecutada por hombres, con penachos tricolores, provenientes de Cuilapan de Guerrero bailan al compás de sones, pasos dobles, marchas e himnos, los danzantes encabezados por Moctezuma brincan una y otra vez al ritmo de la música; el público no podrá más, gritos, vivas y aplausos para los danzante. Los conquistados agradecen los aplausos, desconcertados del bullicio que han causado, sonríen entre ellos y hacen caravanas de agradecimiento al público, antes de ofrecer su Guelaguetza.

Continúa la fiesta y ocurre lo increíble más de 17 mil personas -no lo podrán creer- a una sola voz y con una mano arriba moviendo el sombrero, son los de  Tlaxiaco, con la canción mixteca, lagrimas en los rostros de la audiencia demuestran la emoción, que precisión y elegancia en el baile, los hombres parecen unidos en un solo paso y las mujeres mueven al mismo tiempo rebozos y enredos.

Los aplausos se desbordan del auditorio y como si fuera poco el remate de la presentación con el jarabe mixteco, saltos y vueltas dan los enamorados, el la persigue y ella se aleja. Una vez más el intenta y ella solo coquetea ¡que manera de cortejar! la mujer que se resiste y el hombre que insiste, al fin accede ella y logra quitarle de entre los labios una flor.

Solo el anuncio del arribo de la delegación de Tuxtepec, bastará para que la gente se ponga de pie; prácticamente habrá anochecido, son un grupo de jovencitas guapas las que bailan Flor de Piña, el presentador explica, “medio día fue subir, medio día fue bajar, la friega fue inclemente pero Tuxtepec esta presente. Arranca el baile rítmico, ellas portan con elegancia huipiles de Ojitlán, Jalpa de Díaz, Soyaltepec, Valle Nacional, Ixcatlan y Usila, en el hombro una piña de Loma Bonita.

¡A cubrirse la cabeza! ¡A ponerse listo! las Guelaguetzas empiezan a volar, son piñas, café y plátanos macho la ofrenda de las tuxtepequeñas.

La Conclusión se aproximará, el ánimo de la audiencia no podía ser mejor cuando la costa hace su llegada, son los de Juquila con sus sones y chilenas picarescas las que arrancan la carcajada de cual más.

Ya con esta se despiden las delegaciones que se reúnen en el foro a bailar a un mismo son y así disfrutaran de los fuegos pirotécnicos que vienen y van al ritmo de la música.

Todo esto ocurre en Oaxaca, donde nuestra identidad se funde con nuestras tradiciones, con nuestras etnias, con nuestro pasado y con el presente. Y como siempre digo es que a Oaxaca cuando menos hay que ir una vez al año.

Hoy los boletos de esta fiesta se venden en Ticketmaster.

Para hospedarse:

El Hostal de la Noria

Av. Hidalgo # 918. Centro, Oaxaca, Oax. 68000 Tel. (52) (951) 514-7844 Fax 516-3992 E-mail: hostal@lanoria.com

Hotel Casántica

Av. Morelos # 601 Col. Centro. C.P. 68000 Oaxaca, Oax. Tel. (52) (951) 516-2673 / Fax:(52) (951) 501-157

Para comer:

Casa Oaxaca Constitución # 104-4, Col. Oaxaca Centro, Entre Reforma y 5 De Mayo

Restaurante Quince Letras

Abasolo # 300, Centro, 68000 Oaxaca Tel. (52) (951) 514-3769

Restaurante Pitiona.

5 de Mayo # 311, Col. Centro. C.P. 68000 Oaxaca, Oax.

Tel. (52) (951) 514-4707

Restaurante Los Pacos

Los Pacos, Santo Domingo, M. Abasolo # 121, Centro Histórico, Oaxaca. Tel. (52) (951) 516-1704

Guías de Turistas:

Agencia transportadora Turística Ayuso

Guía Diego Cruz / Tel. (52) (951) 549-4012

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